Entrevistas

“Nuestros musicales no tienen nada que envidiar a los de Broadway”

Yolanda Pérez Abejón, directora general de Stage Entertainment, suele decir a su equipo que la actividad que realizan no va a curar grandes enfermedades, pero cumple una función importante: hacer feliz a la gente. Así lo comprueba tras ver las caras de los asistentes a El Rey León, que produce su compañía, y así se lo corroboró la actriz norteamericana Whoopi Goldberg cuando vino a España para presentar Sister Act. “Durante las tres horas de la función, quien tiene cáncer olvida que lo padece”, le dijo. Con ese espíritu positivo, afronta el día a día de un negocio que está viviendo un momento dulce. Madrid se ha convertido en la tercera ciudad de Europa en la que más dinero mueve la industria musical (por detrás de Londres y Hamburgo). Es la primera del mundo en lengua castellana. Esos datos le incentivan a seguir trabajando para que su sector continúe creciendo y se consolide, y su bonanza no sea simplemente consecuencia de una moda.

Antes de venir a Stage trabajó en marketing en empresas del sector turístico: Globalia, Meliá, Avis… ¿Qué le atrajo de este mundo?

Llevaba tiempo en aquel sector. Me había especializado en el conocimiento del cliente, en el CRM (Customer Relationship Management). Buscaba otro desafío, y algo que fuera relevante a nivel internacional. Los musicales cumplían ambos requisitos. Dos años después de llegar, en 2015, el propietario de Stage, Joop van den Ende, vendió el 60% de la empresa al fondo CVC. Supuso un apoyo y una inyección de capital. Además, coincidió con el resurgir de los musicales en España. En nuestro país y en el Mediterráneo no habían arraigado como lo han hecho en Alemania o en Holanda, donde nació Stage. Aquí se consolidaron con El Rey León. Nos han salido muchos competidores, y muy buenos. Eso es muy positivo para el sector.

¿Qué ha aprendido en este tiempo?

Mi terreno era el marketing, y he tenido que aprender de producción. Es apasionante. El grueso de nuestro equipo tiene que ver con el marketing, la parte comercial, la investigación sobre lo que quieren los clientes. No todos los musicales de Broadway triunfan aquí. Tenemos que buscar los títulos apropiados.

¿Cómo consiguieron hacerse con ‘El Rey León’?

No se lo dan a cualquiera. Disney es muy cuidadosa con sus productos. Buscan a alguien que sea garante de su marca, que tenga un mercado potencial, un teatro con unas plazas determinadas, y luego hay una negociación dura con los royaltys. Ellos siempre envían al director creativo y al coreógrafo para que esté en la primera fase. La nuestra creo que es la mejor directora de musicales que existe.

No es un negocio fácil.

Arrancar El Rey León nos costó diez millones. Es una apuesta arriesgada, pero al tercer año recuperamos el dinero (lleva siete años en cartel). Nuestros clientes vienen a vernos en momentos importantes: cumpleaños, aniversarios. Competimos con hoteles de cinco estrellas, restaurantes Michelin… Pero sí: es un negocio muy arriesgado. Los costes son muy elevados: el vestuario, el mantenimiento del teatro, la orquesta… En cada obra trabaja un mínimo de cien personas.

Por eso el coste de la entrada es elevado.

El precio medio es de 70 euros, pero se puede venir a partir de 29.

¿Qué es esencial para que funcione el negocio?

El título. Que esté pegado a lo que necesitan los asistentes. Y la calidad. No compensa ahorrar en vestuarios, músicos o actores. Hay que superar siempre las expectativas. Y lo estamos consiguiendo. El 70% de los aficionados a musicales presta atención a lo que hace Stage porque lo asocia a calidad. No es nada fácil acertar. En Broadway, ocho de cada diez musicales dura menos de una semana.

¿Repiten los que van a sus musicales?

En El Rey León ya lo hace un 10%. Los que vinieron con sus padres, vuelven con sus amigos; los que llegaron con su mujer o su marido, regresan con sus hijos. También se repite de un musical a otro nuestro.

¿Cuál es su próximo gran reto?

Anastasia. Es el primer musical que llega a Madrid directamente desde Broadway. Lo hemos coproducido allí. Solo por las reservas que tuvimos en los tres primeros días, vemos que va a ir fenomenal. Es muy chulo: por la historia, la coreografía, los vestuarios… Paseas por San Petersburgo, por París…

¿Cómo miden si un musical va a ser o no rentable?

Hay que cubrir al menos el 70-80% de la taquilla.

¿Cuáles son los mejores momentos del año para su empresa?

El invierno, pero tratamos de mantener una demanda estable en todo el ejercicio.

¿De dónde vienen sus clientes?

La mayoría del público es nacional, aunque está empezando a llegar desde América Latina. El 80% de los asistentes a El Rey León es de fuera de Madrid.

En el de resto de musicales, es mitad y mitad. Lo que sí hemos decidido es no hacer giras. Son muy caras. ¿Cómo ve su empresa?

No damos números, pero puedo decirle que este año vamos a registrar el mejor ebitda (beneficio operativo) de nuestra historia. Todo ello teniendo en cuenta que bajamos los precios de las entradas cuando subieron el IVA. En la actualidad somos unas 300 personas para nuestros tres musicales: El Rey León, El Guardaespaldas y Anastasia. Entre 50 y 60 estamos en nuestra sede corporativa trabajando en tareas administrativas y de marketing.

Usted que viaja a lugares como Londres o Broadway por motivos de trabajo, ¿cómo ve el nivel de los actores en España?

Cada vez más alto. Es una profesión muy vocacional. Cantan fenomenal. Para las audiciones de Anastasia se presentaron 3.000 personas. Fue una locura. Al final cogimos a quince para cada uno de los papeles que necesitábamos cubrir.

¿Estamos lejos de Broadway?

Para nada. Llegamos al mismo nivel. Incluso hay gente que ha dicho que le gusta más el musical español que el inglés. Seguramente será por una cuestión cultural. De todos modos, son muy parecidos. El director de preproducción marca el estilo al principio. Luego delega en un director asociado que puede ser español y es de mucho nivel. Sus ingresos vienen básicamente por la venta de entradas.

¿Es suficiente?

Tenemos dos teatros en propiedad: Lope de Vega y Coliseum. Las funciones son de martes a domingo. El lunes comercializamos las salas para todo tipo de eventos. También durante las épocas en las que no hay funciones.

¿Cuál es el papel del fondo CVC, su principal accionista?

Solo financiero. No entra en la gestión. Imagino que es así porque los números van bien.

¿Les ayudan los turoperadores a tener más clientes?

Sin duda. También recibimos a muchos que vienen de asociaciones de ayuntamientos y similares. De todos modos, el 60% de nuestros tickets se vende por Internet y de modo individual.

 

 

Artículo publicado en el número de mayo de la revista capital, que puede adquirir en el quiosco o en este enlace: https://bit.ly/2MWNcr9