Seat: ¿Ha dejado la compañía de ser española?

Redacción

Seat se encuentra en pleno proceso de transformación. “Las necesidades y exigencias de los clientes están cambiando y tanto los fabricantes como los vendedores tienen que iniciar juntos el camino para satisfacer los requerimientos de los conductores”, afirma Wayne Anthony Griffiths, vicepresidente ejecutivo comercial de Seat.

Unos requerimientos que están transformando el modo de hacer de la marca, que apuesta por el gas y nuevas formas de venta a través de Internet, dentro del Grupo Volkswagen-Audi. Los noruegos, de hecho, ya pueden adquirir varios de sus modelos sin moverse de casa y a golpe de click.

La enseña, que tomó la decisión hace unos meses de no trasladar su sede social de Cataluña (a diferencia de lo que hicieron los grandes bancos y miles de empresas) afirma estar comprometida con su ADN catalán. “Nos sentimos muy orgullos de estar en Barcelona”, en palabras de su actual presidente, Luca de Meo. ¿Supone esta decisión un espaldarazo al proceso independentista? ¿Ha dejado Seat de ser española?

Seat se encuentra en pleno proceso de transformación. “Las necesidades y exigencias de los clientes están cambiando y tanto los fabricantes como los vendedores tienen que iniciar juntos el camino para satisfacer los requerimientos de los conductores”, afirma Wayne Anthony Griffiths, vicepresidente ejecutivo comercial de Seat. Unos requerimientos que están transformando el modo de hacer de la marca, que apuesta por el gas y nuevas formas de venta a través de Internet, dentro del Grupo Volkswagen-Audi.

Los noruegos, de hecho, ya pueden adquirir varios de sus modelos sin moverse de casa y a golpe de click.

La enseña, que tomó la decisión hace unos meses de no trasladar su sede social de Cataluña (a diferencia de lo que hicieron los grandes bancos y miles de empresas) afirma estar comprometida con su ADN catalán. “Nos sentimos muy orgullos de estar en Barcelona”, en palabras de su actual presidente, Luca de Meo. ¿Supone esta decisión un espaldarazo al proceso independentista? ¿Ha dejado Seat de ser española?

Conducir un Seat ha sido, desde hace más de sesenta años una seña de la Marca España, y la compañía ha logrado convertirse en un emblema de la historia de España. Fundada en la segunda mitad del siglo XX por el extinto Instituto Nacional de Industria (INI), sus siglas provienen del acrónimo de “Sociedad Española de Automóviles de Turismo”, denominación con que fue bautizada originalmente.

Hoy en día, Seat es la única compañía que diseña, desarrolla, fabrica y comercializa automóviles en España y, al mismo tiempo, es un referente económico ya que cuenta con cerca de 14.700 profesionales, significa casi el 1% del PIB nacional, representa un 2,8% de la cifra total de exportaciones de España y es el primer inversor industrial en I+D.

Pero fue en 1983 cuando el grupo alemán Volskwagen (hoy salpicado por los escándalos de las emisiones) adquirió una participación del 49% de la compañía, reservándose el Estado español el control del 51% restante. Dos décadas antes, la Diputación Foral de Navarra (hoy Gobierno de Navarra) puso en marcha el Polígono Industrial de Landaben. Automóviles de Turismo Hispano Ingleses (AUTHI) se instaló allí por aquel entonces. Seat compró sus instalaciones en 1975.

Casi dos décadas después, el Grupo Volkswagen se hico con la producción allí de varios de sus modelos, entre ellos el Passat y el Polo. Unas instalaciones que varios años antes habían visto como se fabricaban allí varios modelos de AUTHI así como el mítico Seat 124, el Lancia Beta Coupe y HPE o el inolvidable Seat Panda. Por su parte, Seat se quedó con la planta de la Zona Franca en Barcelona.

Finalmente, en 1986, el Estado comenzó a desprenderse de sus participaciones en Seat, al tiempo que llegaba a un acuerdo con los alemanes para impulsar una nueva planta en Martorell (Barcelona), que entró en funcionamiento varios años después, concretamente en 1993.

La factoría de Martorell trabaja en estos momentos al 95% de su capacidad de producción y su contribución a la I+D del consorcio alemán en cada vez mayor. A su vez y a lo largo de este tiempo, dentro del grupo, la sociedad Seat se ha desarrollado como un conjunto de compañías subsidiarias que dan un servicio a la propia marca, como FISEAT (la empresa financiera), Liseat, Seguri-SEAT, Servi-Seat y Seat Sport, siendo Seat S.A. la compañía matriz.

Algunos modelos históricos El primer modelo en fabricarse fue el 1400, del cual se produjeron varias versiones. Su producción comenzó en 1953 y terminó con la versión C de 1960 que utilizaba la mecánica del 1400 B Especial pero con la carrocería “grande” del Fiat 1800/2100, y que en 1963 cambiaría de denominación al incorporar el moderno motor del Fiat 1500, naciendo así el popular 1500.

El segundo modelo en salir de la Zona Franca fue el 600, del que se fabricaron las versiones N, D, E, L Especial, 800 y otras minoritarias hasta 800 000 unidades aproximadamente. Es el modelo más emblemático de Seat y tuvo buena parte de responsabilidad en el proceso de motorización de la clase media española. Su producción comenzó en 1957 y terminó en el verano de 1973. Tras él, llegó a las cadenas de producción el citado 1500, auténtico referente del lujo en la España de los 60. En 1966 apareció el 850, concebido en Italia como un 600 mejorado (mejores acabados, mayores prestaciones, menores defectos), el cual tuvo también amplia difusión. En España apareció una inédita versión de 4 puertas. Primero fue la versión de 4p «Corto», del que no se hicieron más de 417 unidades, y posteriormente, el «Largo», de mucho más éxito, coupés y descapotables aparte.

Corrían por tanto los años finales de la posguerra española y ya se atisbaban los felices años 60, cuando Seat comenzó a formar parte del imaginario español. Mucho ha llovido desde entonces. Tanto, que la autonomía catalana se encuentra actualmente intervenida por el Estado a través del artículo 155 de la Constitución, y son muchos los que temen que el llamado proceso de independencia de al traste con inversiones millonarias de la marca en su factoría de Martorell (Barcelona), que actualmente da empleo a más de 12.000 trabajadores.

Tal vez es en esa clave en la que hay que entender la equidistancia y cierta desafección mostrada por la actual cúpula de la compañía, que -en palabras de su actual presidente, el milanés Luca de Meo- afirmaba lo siguiente: “Seat expresa que su voluntad ante el caso catalán es la de mantenerse al margen de la tensión política entre los Gobierno español y catalán. Hasta el momento que no impacte en nuestra situación, no necesitamos hablar del tema”, afirmó en un acto con empresarios catalanes el pasado mes de abril. Seat se queda, al menos de momento, en Martorell.

Nueva etapa

Mientras tanto, la compañía ha anunciado planes estratégicos para su expansión internacional. De hecho, recientemente, ha informado de su entrada en el mercado noruego, con una apuesta fortísima por una plataforma de e-commerce, que permite ya comprar varios modelos a golpe de click, en tan sólo cinco pasos.

Junto a ello, Seat y Pangea organizaron recientemente un hackatón en Madrid para atraer talento y buscar soluciones a la movilidad en las grandes ciudades. Un esfuerzo que mantiene la compañía empeñada de un tiempo a esta parte también en escuchar al público más joven para estudiar por dónde puede ir el futuro de la movilidad urbana a lo largo de este siglo.

En este sentido, se sitúan ideas como el car-sharing (el compartir coche) o el pago por uso a través de distintas plataformas de Internet, como otras ideas más sostenibles y ecológicas como el uso de la bicicleta, al que, por cierto, también se apunta Seat. Este anuncio se produce poco después de que hayan hecho públicas sus cuentas, correspondientes al ejercicio 2017.

Seat ganó en ese periodo 281 millones de euros en España, un 21,3% más que el año anterior. En total, la empresa facturó 9.552 millones de euros, un 11,1% más que en 2016, unas cifras que la compañía atribuye al aumento en las ventas, que, “con 468.400 coches entregados, se elevaron hasta el volumen más alto desde 2001 y llevaron a Seat a ser una de las marcas que más crece en Europa”, comenta Xavier Ros, vicepresidente de RR.HH. de Seat España.

Española o no, Seat ha logrado hacerse su hueco entre los grandes de la automación del mundo.

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