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Las gafas de sol que marcaron la historia, un homenaje al siglo XX y su legado

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Por Marta Díaz de Santos

El mundo de las gafas de sol parece no conocer límite alguno. Si algo hemos aprendido a lo largo de los años es que no son “un complemento más” y su finalidad va más allá de protegernos de algún que otro rayo solar. Son una actitud ante la vida, una seña de identidad y un accesorio personalísimo e inconfundible.

También ocultan imperfecciones, aportan cierto aire de misterio y son absolutamente glamurosas. Para ciertos personajes públicos, las lentes también han sido el refugio perfecto, una vía de escape en la que ocultarse de lugares públicos cuando la presión mediática pasa factura.

Pero, por encima de todo, las gafas de sol han marcado estilo durante generaciones. Por eso, hoy repasamos los modelos más icónicos de la historia; monturas que hicieron que grandes figuras, en concreto, del séptimo arte, fuesen, si cabe, aún más eternos. Y es que cualquier tendencia estuvo previamente aprobada por ellos.

MODELOS QUE MARCARON PERSONAJES

Existen ciertos modelos en gafas de sol que quedarán asociados a un personaje histórico. Nadie recuerda a Audrey Hepburn parada frente al escaparate de Tiffany’s en la Quinta Avenida sin sus clásicas Manhattan de Oliver Goldsmith. La actriz que dio vida al personaje de Holly Golightly, su papel más reconocido, se convirtió en una figura inmortal, como también lo hicieron sus lentes más famosas. La marca inglesa, fundada en 1926, pasaría a ser una de las preferidas de Michael Caine, Lady Di y Peter Sellers.

Tanto en la gran pantalla como en su vida personal, Hepburn se decantó siempre por las oversize –las lució en cintas como ‘Charada’ (1963), ‘Cómo robar un millón’ (1966) o ‘Dos en la carretera’ (1967)–, haciendo de ellas su atuendo favorito. Una moda a la que Jackie Kennedy también se apuntaría (la imaginamos ahora mismo con sus enormes gafas y su pañuelo a la cabeza).

El gran apasionado de las míticas Ray-Ban Wayfarer fue su marido, John Fitzgerald Kennedy. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que ningún otro presidente hasta la fecha ha logrado hacerle sombra en cuestión de estilo. JFK se decantó por este modelo atemporal con montura de carey, aportando un aire de sofisticación que marcaría tendencia ahora y siempre.

Las Wayfarer, el niño mimado de Ray-Ban, se convirtieron en uno de los grandes iconos de los años 50 y 60. Posteriormente, comenzaría una época de capa caída que el cine resucitó gracias a ‘Risky Business’ (1983). ¿Alguien podría imaginarse acaso a Tom Cruise sin sus Wayfarer?

MIRADAS DE CINE

Pero, dejando de lado este modelo, si hubo alguien que supo llevar unas como nadie, fue el tándem Newman y Redford durante los años 70. Con looks muy diferentes, convirtieron las gafas de estilo aviador en accesorio imprescindible dentro y fuera de la gran pantalla. Es probable que su popularidad se la debamos a Robert Redford por la película ‘Los tres días del Cóndor’ (1975), donde le vemos con gafas de aviador y cristales de espejo.

El propio Scorsese cayó rendido ante los encantos de Paul Newman y apostó por dar a este accesorio el valor que merecía en ‘El color del dinero’ (1986). En la película podemos ver a un ya maduro Newman con unas gafas que le seguían funcionando (aunque la realidad es que podría haberse permitido casi cualquier montura).

Diseñadas en 1937 para pilotos estadounidenses, las vimos también ese mismo año en ‘Top Gun’ (1986). Las gafas de Maverick cautivaron a toda una generación con sus cristales verdes y montura dorada. Gracias a la película, las ventas de Ray-Ban Aviator subieron casi un 40%.

Otro enamorado de este estilo fue Robert de Niro. Con un toque parecido, pero más cuadradas y montura metálica, se apropió de las Ray-Ban Caravan en ‘Taxi Driver’ (1976) y Bradley Cooper recurrió a ellas 32 años después en ‘Resacón en las Vegas’ (2009). También le vimos con las Carrera 5565 de lentes de espejo en ‘El Cabo del Miedo’ (1991) y volvió a decantarse por ellas, esta vez las 5425, en ‘Casino’ (1995).

Lo de Steve McQueen es otra historia. El actor popularizó las míticas gafas Persol 714 en ‘El caso de Thomas Crown’ (1968) y desde entonces las llevaría siempre consigo. La película le valió para afianzarse como uno de los tipos más atractivos de Hollywood sin demasiado esfuerzo y el modelo se convertiría, al igual que él, en el epitafio de la clase masculina. Las lució también en cintas como ‘Bullit’ (1968), ‘Le Mans’ (1971) o ‘La huída’ (1972), donde enamoró a la mismísima Ali McGraw.

Con Cary Grant pasó algo parecido. El hombre más elegante de la historia marcó un antes y un después en ‘Con la muerte en los talones’ (1959) al lucir las Oliver Peoples, modelo con el que se le vincula desde entonces. De hecho, en 2019 la marca reeditó las gafas de la mítica cinta de Hitchcock.

Y hay más. Las gafas de ‘ojo de gato’ se sitúan entre los estilismos más popularizados en todo el mundo. Se dieron a conocer en la década de los 50 y Grace Kelly fue una de sus abanderadas. La actriz americana, que se transformó en princesa de Mónaco tras su matrimonio con Rainiero, optó en la mayoría de sus apariciones por estas gafas vintage en blanco o negro. También se asocian a otros rostros femeninos como Elizabeth Taylor o Marilyn Monroe… incluso las más reticentes acabaron sucumbiendo.

ATREVIDAS Y ABSOLUTAMENTE MODERNAS

Hablar de gafas icónicas también es hablar de Andy Warhol. Símbolo de la modernidad, Warhol popularizó las gafas Moscot y en concreto el modelo Miltzen Crystal. Diseñadas en los años 30, con un estilo inconfundible y un toque de lo más vintage, aún siguen siendo tendencia.

Haciendo gala de su molonidad, David Bowie recurrió a gafas de montura metálica en la película ‘The Man Who Fell to Earth’ (1976) y se verían por primera vez en la portada de la revista Rolling Stone ese mismo año. Un diseño interesante, apto sólo para los más atrevidos.

No podía faltar Diane Keaton en la lista de intelectuales andróginos. A sus 75 años, siempre ha aportado su sello más personal en cada una de las películas que ha protagonizado. Quizá la más representativa en cuanto a lentes se refiere es ‘Annie Hall’ (1977), con la que ganó un Oscar, dirigida por Woody Allen, fan a su vez de las legendarias Styl Rite.

Las de Diane debieron gustarle a Richard Gere y se apuntó a la moda en ‘American Gigoló’ (1980). Quizá esta vez pasarían más desapercibidas al compartir escena con Lauren Hutton, la música de Blondie y el vestuario de Giorgio Armani.

SEÑA INCONFUNDIBLE DE IDENTIDAD

Si hablamos de modelos de los 90 en adelante, nos vienen a la cabeza las Ray-Ban Predator de ‘Men in Black’ (1997), las Vuarnet 03 de ‘El Gran Lebowsky’ (1998), las que llevó el personaje de Neo de la firma Blinde en ‘Matrix’ (1999) o las Selima Optique Money 2 de Ryan Gosling en ‘Drive’ (2011). Todas ellas cumplían con su papel: construir la identidad del personaje.

En la vida real, rostros como Anna Wintour, Bono, Karl Lagerfeld, Ringo Starr, Johnny Depp o Sir Elton John también encontraron en las gafas de sol un accesorio clave con el que transmitir su personalidad. Si hablamos de orgullo patrio, todos sabemos que Almodóvar no sería Almodóvar sin ellas.

Pero el caso de Elton John es para analizarlo a parte. No hay tamaño ni color que no haya lucido durante su larga trayectoria (su colección de gafas supera los 20 mil modelos). Recordado por sus excéntricas elecciones y convertido en su atuendo favorito, al compositor de ‘Young Song’ sería imposible imaginárselo con una simple montura. En definitiva, para muchos ellos fueron algo más que “unas gafas”… y jamás se despegaron de ellas.

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