Por Mariano Llorente Suárez, fundador y presidente del Club CEO España

Los eventos llamados, en su día, de networking fueron la piedra angular para la socialización empresarial y la construcción de relaciones comerciales. Sin embargo, con la pandemia, hasta esto ha dado un giro radical. La saturación de eventos empresariales del último año, lógicamente todos virtuales, ha puesto de manifiesto el escaso enganchen con los asistentes al no disponer de herramientas facilitadoras que hagan de conexión y lo conviertan en atractivo. De esta forma, el interés por relacionarse, rápidamente se desploma. La actual forma de trabajar se ha vuelto más impersonal. Nos olvidamos lo esencial, que las empresas somos personas, y el teletrabajo no fomenta precisamente las conexiones de valor y la confianza.

Así mismo, hemos observamos que el problema básico con los eventos de networking actuales, aunque muy bien digitalizados, es que mezclan diferentes perfiles, tanto empresarios y CEOs, con perfiles puramente comerciales o de negocio (enfocados a su propia agenda personal, ya sea para intentar firmar un nuevo cliente, o intentar crear su propio posicionamiento en el sector). De esta forma, se hace difícil conectar con alguien, con el simple objetivo de desarrollar una relación duradera, basada en la confianza generosa, o en la inspiración mutuamente beneficiosa.

En la actual era de la digitalización, del emprendimiento en serie y de las redes sociales, se ha puesto de manifiesto que los métodos tradicionales de relaciones han quedado obsoletos, desactualizados y totalmente inactivos para los CEOs y empresarios. Las organizaciones a izquierda y derecha han recortado sus acciones de networking, debido por supuesto a las restricciones impuestas por la pandemia, pero también a la poca concurrencia, el poco compromiso de los participantes y una respuesta mucho menos eficaz que hace años.

Igualmente hay que tener en cuenta que la soledad o el continuo proceso de aislamiento de las personas, es uno de los principales problemas por el que los líderes de las organizaciones no alcanzan su máximo rendimiento. El aislamiento que sienten los empresarios, CEOs, consejeros delegados o directores generales en sus empresas es, en muchas ocasiones, extrema. Por una parte, estos líderes suelen estar rodeados de muchas personas, pero a la vez no tienen realmente a alguien externo a su entorno laboral, a quien puedan acudir de forma abierta, sincera y en confianza para compartir, nuevas decisiones o aquello que no les deja dormir. Muchos empresarios me comentan que lo que necesitan para poder tomar mejores decisiones es simplemente poder tomar perspectiva de su rutina, y de vez en cuando poder mantener conversaciones sinceras y desafiantes con otros CEOs o empresarios que quizá hayan pasado por situaciones similares o puedan aportar puntos de vista distintos.

El valor de las agendas de contactos y las redes de colaboración profesional sigue siendo más necesario que nunca. Se está produciendo un cambio importante, lejos de los eventos empresariales tradicionales. Los empresarios y CEOs deben evitar quedar atrapados en el pasado o en la era virtual impulsada por la pandemia, ya que la nueva era de la conexión profesional está en plena transformación. Por eso el Club CEO España lleva reinventando las reuniones desde 2017, mejorando tanto la experiencia, como los resultados de aquellos que buscan conectar, pero de verdad, sin postureos, de una forma honesta.

Las redes empresariales están evolucionando, pasamos de la agenda de contactos al círculo de relaciones. Las reuniones más personales, más integradas horizontalmente entre iguales, con grupos más reducidos, están demostrando que funciona una nueva forma de relacionarse con otros líderes. Tómese, por ejemplo, los exclusivos encuentros de primer nivel que llevamos organizando desde hace cuatro años que denominamos Cónclave CEO, siempre en entornos lo suficientemente alejados del día a día, para aquellos primeros ejecutivos inquietos por conocer y colaborar con otros líderes con contextos afines, en un entorno privado e íntimo. Estas jornadas de conexión y reflexión, que organizamos en bodegas o en pueblos con encanto, hace que la experiencia sea mucho más personal y arroje excelentes resultados para los participantes, incluyendo en las reuniones las máximas exigencias sanitarias.

Y es que esta nueva faceta en la agenda de contactos de un CEO, se parece mucho más a la de un club privado enfocado a la colaboración, un pequeño círculo de confianza que proporciona a los empresarios acceso no solo a información vital, sino también a conversaciones, recursos y relaciones necesarias, para alcanzar sus objetivos con creatividad, confianza y privacidad.

Por eso, desde el Club CEO impulsamos estos puntos de relación más personal y cercana, los Cónclaves. Pequeños grupos muy unidos que, con reuniones bimensuales, forja relaciones profundas y de confianza, lo que les permite compartir aspectos de la vida y ofrecer apoyo en las decisiones empresariales más delicadas, e incluso en importantes cuestiones personales. Gracias al Cónclave, los empresarios disponen de un grupo de líderes similares, en el que poder confiar incondicionalmente para tener una visión distinta, comprobar tendencias y obtener perspectivas honestas.

Antes de pensar en ampliar su red de contactos empresariales, pregúntese qué quiere obtener de él, qué puede usted ofrecer y cómo podrá ese grupo de personas ayudarle a ser mejor. No se limite a asistir a las reuniones de siempre, si desea ver resultados distintos, sopese otras alternativas nuevas, únase a algún club que comparta sus valores o cree su propio círculo con líderes diversos, haga reuniones más frescas y efectivas que puedan llevarlo a usted y a su organización a realizar contactos y relaciones, que ni habría imaginado.