María de Kannon Clè, directora, guionista y productora de cine

El cine independiente en España difiere del de EEUU y Reino Unido. En España, las cadenas de televisión mantienen mucho control sobre qué películas se financian, mientras que en EEUU la industria del cine independiente es más diversa. Muchos actores (Brad Pitt, Tom Cruise, George Clooney, Nick Nolte, Clint Eastwood, Sandra Bullock, Salma Hayek, Jodie Foster, etc.) utilizan sus propias productoras para realizar los proyectos que eligen, y de igual manera ocurre con muchos directores.

En Reino Unido, el cine independiente tiende a ser controlado principalmente por individuos del sector financiero, debido a las estructuras de inversión cinematográfica del Gobierno Británico y las desgravaciones fiscales relacionadas con la producción cinematográfica.

Recientemente, sin embargo, los servicios de streaming, como Netflix o Amazon Prime, han dominado el mercado cinematográfico global, y, aunque cabría pensar que este desarrollo podría ayudar a los cineastas independientes a prevender sus películas, los servicios de transmisión a menudo toman el control de la producción. En la actualidad, es esencialmente aún más difícil para los productores independientes hacer películas sin la participación de una de estas plataformas que hace unos años.

En España no influye tanto si tienes un buen proyecto entre manos, tampoco el equipo artístico o técnico con el que cuentes, para que televisiones y productores apoyen un proyecto independiente. Lo determinante es que se alcance un determinado presupuesto. Un ejemplo: desde Brando Pictures Spain, creada por Michael Brando y por mí en 2015, movimos una versión de Hamlet basada en las notas del abuelo de Michael, Marlon Brando y de su propia versión sobre la obra original de William Shakespeare y de cómo el propio Brando la hubiera dirigido. A pesar de lo que podría suponer para la industria cinematográfica unir a Shakespeare y a Brando, tuvimos que posponerlo hasta próximas fechas. El proyecto, siendo posible realizarlo con un presupuesto menor, al englobarse en el contexto de película independiente, quedó atrapado en un conflicto de intereses.

El caso de mi amigo Javier Gutiérrez, exitoso director afincado en Los Ángeles, es parecido. Javier, autor de la película “Tres días”, producida por Antonio Pérez y Antonio Banderas, tiene proyectos pequeños muy atractivos, y cuesta desarrollarlos por no contar con las plataformas o productores que se atrevan a hacer una película pequeña.

Una película que ingrese menos de 3 millones de dólares no significa que tenga una mala factura, el talento puede sustituir ciertas carencias. Los Independent Spirits Awards, creados en 1985 en California por “Film Independent”, premian películas por debajo de un millón de dólares en muchas ocasiones. Esta organización, sin ánimo de lucro, tiene como misión defender la independencia creativa en la narración visual y apoyar a artistas que encarnan la diversidad, la innovación y la singularidad de la visión.

Algunos soñadores nos reunimos a menudo, preocupados por el estado de nuestros compañeros, cada vez son menos los que viven de esta profesión en España. La ilusión de que esta situación mejore nunca falta en nuestros encuentros.

La tendencia a considerar la calidad y la viabilidad de una película directamente proporcional al presupuesto es, en mi opinión, un grave error. Una película debe ajustarse a sus propias necesidades y características. La calidad y el éxito son independientes del presupuesto con el que se realizan las películas.

Tengo amigos y compañeros directores, productores y guionistas que acumulan proyectos interesantísimos en sus despachos que podrían perfectamente competir en cualquier certamen internacional.

La pandemia no ayuda a cambiar este panorama. Es triste, porque talento no falta, y productores capacitados, valientes y con ganas. Hay muchos desgraciadamente retirados, y no por gusto, sino porque la estructura alrededor de las televisiones hace que sea muy sectario. Me atrevería incluso a decir que se ha creado un lobby próximo a la producción en España que excluye a un determinado perfil de cineastas.