miércoles 19 • enero 2022

Capital Partners

Porsche • Chocrón • Adyen • Correos

- Advertisement -spot_img

La ficción del Fondo de Reserva de la Seguridad Social

Por Javier Esteban, periodista e investigador

seguridad social

En José Abascal se dice que lo que acabó con el Gobierno de Rajoy fueron las manifestaciones de los pensionistas vascos. A fin de cuentas, la puntilla en la moción de censura no la dieron ni Sánchez, ni Iglesias, ni Rivera, sino el PNV. Pese a que apenas unas semanas antes el Ejecutivo Popular había pactado con los nacionalistas vascos suspender su propia reforma de las pensiones a cambio de sacar adelante los Presupuestos de 2018. Pero la movilización de sus mayores pesaba ya demasiado en el ánimo político…

A mí, personalmente, me parece una simplificación excesiva de los acontecimientos de aquellos días, pero tengámoslo muy en cuenta para poner en contexto lo que sigue. El Gobierno actual se comprometió a la derogación de la reforma de pensiones de 2013, y, a la hora de cumplir, lo ha hecho de la peor manera posible: con, literalmente, un finiquito en diferido.

Primero pactó con patronal y sindicatos una ley que devuelve el IPC –eso sí, la media anual, que puede ser menos de la mitad del de noviembre–  a la referencia del cálculo de las pensiones y deroga el Factor de Sostenibilidad que debería entrar en vigor en 2023. Pero el diseño de la fórmula que debería sustituirlo se ha encomendó a una negociación posterior.

Así la primera parte de la reforma, la más vendible, se mandaba con bombo, fotos y fanfarria al Congreso –y a Bruselas– y la segunda, la de verdad difícil, se escondía lo máximo posible al escrutinio público.

¿Por qué? Porque el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) no es nada, un mero añadido a esa derogación pactada en julio para volver, no a la situación previa a la reforma de 2013, sino a la de Zapatero, de 2011. Era aquella la que comprometía a diseñar un factor de sostenibilidad. El PP hizo el suyo y fracasó. Pero es que Pedro Sánchez ni siquiera lo ha intentado.

Nos hemos centrado mucho en la subida de cotizaciones. Es lógico. Para un trabajador con salario medio, un 0,1% de subida suponer perder un euro y medio al mes. Para una pyme de 100 personas en plantilla, un 0,5% de incremento puede ser la diferencia entre hacer un contrato y añadir un cotizante a la Seguridad Social, o no hacerlo.

Pero el verdadero problema es para qué se exige ese esfuerzo. Porque, por muchas vueltas que se le dé, el MEI no es un factor de sostenibilidad. Sólo es un parche para rellenar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, que, aunque le llamemos “hucha de pensiones” no es lo que paga las pensiones.

La “hucha de las pensiones”

El Fondo de Reserva se crea con el Pacto de Toledo en el 96 como un fondo de inversión dotado con cotizaciones y que se invierte en deuda pública. En 2009, cuando la crisis se hace acuciante, el Gobierno flexibiliza las aportaciones para para poder hacer deducciones de cotización a las empresas, pero el Fondo sigue creciendo por la rentabilidad de sus inversiones, sobre todo en deuda pública española.  

Y esa cantidad acumulada, de más 67.000 millones de euros, no se toca hasta que el déficit de la Seguridad Social –es decir: ingresos por cotizaciones menos gastos– hace inviable en 2012 poder pagar las extras de las pensiones de julio y diciembre. Es decir, desde entonces sólo se ha usado dos veces al año y en la práctica se ha desvanecido.

¿Qué hace el MEI? Repetir punto por punto ese ciclo. Más cotizaciones para el Fondo de Reserva y dentro de 13 años, si eso, se suavizan o flexibilizan esas aportaciones. Y si la Seguridad Social incurre en déficit, entonces, sólo entonces, se discutirán otros ajustes al margen del Fondo. Lo que significa pasarle la patata caliente de negociar un verdadero factor de sostenibilidad al Gobierno de entonces.

¿Cómo ha podido colar esto? Bueno, es más fácil explicar a la ciudadanía y a los periodistas el estado de algo que se llama –engañosamente, insisto– la “hucha de las pensiones”, que la situación financiera real de la Seguridad Social.

Por eso el Gobierno está especialmente nervioso y se empeña en minimizar, maquillar o desmentir cualquier titular que hable de medidas como destopar las bases de cotización o la ampliación del periodo de cálculo de las pensiones.  Quiere que pensemos sólo en el Fondo de Reserva y en la foto con los sindicatos.

Si con eso ya creen encarrilado un año electoral con cero movilizaciones, se van a llevar una sorpresa cuando este enero los pensionistas reciban su carta y vean que la pensión sube bastante menos que su factura de la luz.

- Advertisement -spot_img

Stay Connected

16,985FansMe gusta
2,458SeguidoresSeguir
61,453suscriptoresSuscribirte

Must Read

A fondo

Suscríbete a nuestra Newsletter