martes 16 • agosto 2022

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Consejero independiente: ¿por qué es necesario?

Luis Pardo
Consejero de Seresco
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“El consejero independiente debe ser humilde, saber siempre escuchar, y, en ocasiones, también rectificar”

El buen gobierno corporativo indica que los consejeros independientes deben ser “profesionales de reconocido prestigio que no se encuentren vinculados al equipo ejecutivo o a los accionistas significativos y que reúnen las condiciones que aseguren su imparcialidad y objetividad de criterio”. Es decir, que no estén vinculados por intereses económicos o personales dentro de la empresa y que sean capaces de aportar una opinión imparcial y objetiva en el máximo órgano de gobierno.

La pregunta entonces es: ¿Por qué consejeros independientes en el consejo de administración? Si la empresa cotiza en Bolsa o tiene previsto hacerlo, es un requisito. Pero, obligaciones aparte, y para cualquier empresa, sea cotizada o no, la incorporación de esta figura es una de las mejores decisiones que puede tomar un consejo. Para que la compañía crezca y asegure su futuro, no sólo debe ocuparse de los principales accionistas, sino que debe atender también a los accionistas minoritarios y a los intereses de los stakeholders (grupos de interés): empleados, clientes, proveedores y la comunidad donde opera.

Y es aquí donde los consejeros independientes aportan un valor diferencial y dotan de la estructura adecuada al consejo de administración. Los beneficios de contar con consejeros independientes son:

1. El valor de su experiencia y conocimientos

2. Aportaciones que enriquecen el análisis y el debate

3. Mejoran la toma de decisiones

4. Ofrecen reparto adecuado de poder en el consejo

5. Objetividad en la supervisión y control

6. Mayor transparencia

7. Incremento de la reputación

8. Figura valorada tanto por los accionistas como por los stakeholders

9. Compromiso con el buen gobierno corporativo

10. Diversidad y visión externa

Esta figura eleva un escalón más la profesionalización de la empresa y su gobernanza. Su prestigio también es un elemento diferencial que puede atraer a nuevos inversores y talento. Los consejeros, orientados por naturaleza a los resultados, trabajan para crear una estrategia que permita diferenciación competitiva, sostenible y que incremente el valor de la empresa.

El consejero independiente actuará siempre con diligencia y ética pensando en lo mejor para la empresa. En sus exposiciones deberá ser claro, no dejando duda respecto a cuál es su posición. También será discreto, ya que trata temas críticos, como pueden ser la estratégica o el capital humano. Podemos resumir ambos conceptos en el deber de la diligencia y el deber de lealtad, y ambos guían su contribución.

Tanto o más importantes que las competencias que aporta, son su buen hacer, las relaciones interpersonales y su asertividad. El consejero independiente debe ser humilde, ya que hay mucho conocimiento en la empresa, por lo que debe saber siempre escuchar, y, en ocasiones, saber rectificar. En cuanto a la actitud, debe ser proactiva, positiva y con pasión por lo que hace. Sin duda, esta responsabilidad requiere de una buena dosis de inteligencia emocional, ya que unas ocasiones deberá actuar con sutileza mientras que en otras deberá hacerlo con absoluta determinación.

En conclusión, los consejeros independientes son un activo imprescindible. En algunos casos como en las cotizadas además es un requisito, y para cualquier pyme y empresa familiar, muy recomendables. La elección de consejeros no debe basarse sólo en requisitos formales, sino en el sentido común. Son ellos, en definitiva, los que dan la estructura y balance adecuado al Consejo, los que representan a los minoritarios y, de una forma objetiva, mejorarán las decisiones de la empresa.

Si a esto añadimos que vivimos un contexto de rápidos cambios en la tecnología, la regulación y los modelos de negocio, se hace más relevante el buen funcionamiento del consejo para estar a la altura de estos retos, y eso comienza con la estructura y composición del mismo.

Antonio Brufau, presidente de Repsol, dijo en un foro de consejeros que “Repsol es hoy lo que es, es gracias a los consejeros independientes” y añadió que “la compañía hoy no sería lo que es si no hubiese sido por los consejeros independientes”. No puedo estar más de acuerdo.

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Luis Pardo
Consejero de Seresco

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