La empresa Urbagestión Desarrollo e Inversión SL ha propuesto al Ayuntamiento de Madrid que Maricarmen Abascal, una octogenaria desalojada recientemente de su hogar tras 71 años, regrese a su vivienda en la calle Alcalde Sainz de Baranda, número 46. La propuesta consiste en integrar su piso en el programa municipal Reviva como "alternativa habitacional estable y asequible".
En un comunicado, Urbagestión se ha declarado dispuesta a colaborar con la Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) y los Servicios Sociales para agilizar la resolución de esta iniciativa. Aclara, además, que no son propietarios del edificio completo, sino únicamente de la vivienda en cuestión. La empresa ha afirmado que, tras la decisión del Tribunal Supremo que inhabilitó el recurso de casación de Abascal y confirmó la extinción del contrato de arrendamiento desde diciembre de 2023, intentaron encontrar una solución voluntaria, ofreciendo un alquiler con una renta significativamente reducida, entre un 40% y un 50% por debajo del mercado.
La situación ha llamado la atención de figuras como el pianista James Rhodes, quien se ofreció a cubrir la renta y planteó la posibilidad de comprar el inmueble. Sin embargo, Urbagestión señala que estas ofertas llegaron después del desalojo y en medio de una saturación de su servidor debido a una avalancha de correos electrónicos. Además, subrayan que "la vivienda no está en venta".
Urbagestión busca una rápida resolución junto al Ayuntamiento de Madrid para reintegrar la vivienda de Maricarmen Abascal en el programa Reviva
El programa Reviva, administrado por la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS), se centra en adquirir viviendas para fortalecer el parque público, transformando la vivienda privada en protegida. Ofrecen precios de mercado para atraer a los propietarios interesados en vender bajo las condiciones estipuladas por el Ayuntamiento de Madrid.
Los requisitos para que una vivienda sea adquirida bajo este programa incluyen estar ubicada en la capital, encontrarse vacía y en buen estado, tener al menos un dormitorio y cumplir con las normas del Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM). Además, las viviendas deben estar situadas sobre rasante y, si no cuentan con ascensor, no pasar del tercer piso. También deben haber pasado la Inspección Técnica, estar al día en las cuotas de la comunidad y tener servicios de luz, agua y gas dados de alta.
