El conflicto en Ucrania ha hecho del uso de drones una práctica común en el ámbito militar, y Rusia los está empleando no solo en el campo de batalla, sino también como una herramienta de intimidación contra la OTAN, efectuando incursiones en su espacio aéreo. El destacamento español 'Paznic', dedicado a misiones de Policía Aérea Reforzada bajo la dirección de la Alianza Atlántica en Rumanía, ha observado un incremento significativo en estas penetraciones durante las últimas semanas.
El teniente coronel Borja Calvo, jefe del destacamento, comenta que la actividad de los drones rusos, que antes era esporádica, ha aumentado notablemente desde agosto. "Nuestra guerra comienza cuando suena la alarma", señala Calvo desde la Base Aérea Mihail Kogalniceanu en Constanza. En esta base, alrededor de 200 militares españoles del Ejército del Aire y del Espacio son responsables de proteger el espacio aéreo de la OTAN con la ayuda de siete cazas F-18 y un avión de reabastecimiento A400M. Próximamente, en octubre, se espera la llegada de tres helicópteros NH-90 para reforzar la operación.
El aumento de incursiones de drones rusos en el espacio aéreo de la OTAN ha disparado las alertas en el destacamento español en Rumanía
En agosto se registraron 15 alertas conocidas como 'Alpha Scramble', y en lo que va de septiembre ya se han producido cuatro. En comparación, entre febrero y marzo de 2026 solo se registró una de estas alertas. Calvo explica que estas incursiones tienen la intención de evaluar la capacidad de respuesta de la OTAN. "Rusia prueba continuamente la reacción de la Alianza y hasta qué punto puede adentrarse en el territorio aliado", comenta.
El teniente coronel detalla que, aunque los drones puedan llevar cargas explosivas significativas, las instrucciones son claras: deben ser derribados si representan una amenaza. Desde agosto, de los 19 'Alpha Scramble', uno terminó con un derribo, el pasado 16 de agosto, día que fue descrito como "histórico" para el Ala 12, destacando la preparación del equipo para afrontar tales situaciones.
Además del destacamento aéreo, España contribuye en Rumanía con una fuerza de Infantería de Marina integrada en el Batallón Multinacional de la OTAN, liderado por Francia. En Babadag, durante un ejercicio reciente, los drones jugaron un papel crucial en la obtención de información en tiempo real para el avance seguro de las tropas. La cabo Calero, encargada de operar estos drones, destaca la importancia de esta tecnología avanzada en el campo de batalla.
Finalmente, el Destacamento Aerotáctico 'Tigru' opera un radar de vigilancia aérea de largo alcance, acumulando más de 30,000 horas de vigilancia. Según el comandante José Alberto Escolar, la sustitución del actual radar por uno de tecnología más avanzada está planificada para 2027, lo que mejorará considerablemente la capacidad de detección de drones más pequeños. La misión española en Rumanía, formada por múltiples ejes operativos, sigue ajustándose a las necesidades estratégicas ante las amenazas crecientes en la región.
