El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, ha lanzado una crítica contundente al Gobierno central por su supuesta "dejación de funciones" en la lucha contra el narcotráfico en Andalucía. Durante un evento de los desayunos informativos de Europa Press Andalucía en Sevilla, Sanz destacó la falta de atención del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien, según dijo, no ha asistido a los funerales de miembros de las fuerzas de seguridad fallecidos.
"Cuando tienes un ministro que no es capaz de venir a los funerales de los guardias civiles fallecidos, ¿qué interlocución vas a esperar?", cuestionó Sanz. Resaltó la importancia de que los responsables públicos acudan a tales ceremonias, señalando que esto debería hacerse independientemente de las críticas que puedan surgir.
Antonio Sanz denuncia que el estado "no está" presente en la lucha contra el narcotráfico, lo que los delincuentes saben y aprovechan
El vicepresidente expresó su alarma ante la creciente presencia de la red de narcotráfico en toda Andalucía, mencionando que incluso a plena luz del día, las lanchas de los narcotraficantes se burlan de las autoridades. Criticó que la Guardia Civil se enfrente a estas mafias con zodiacs, mientras que el Gobierno nacional sigue sin reconocer su labor como profesiones de riesgo.
Sanz también reprochó la eliminación de la unidad OCON-Sur, especializada en la lucha contra las mafias del narcotráfico, y manifestó su preocupación por la audacia de los narcotraficantes, quienes incluso se han mostrado públicamente en lugares como restaurantes y eventos taurinos.
Además, reclamó una reforma del Código Penal para tipificar las agresiones a miembros de las fuerzas de seguridad como euro delitos. También abogó por modificar las leyes de Enjuiciamiento Criminal y de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para proporcionar a los agentes un marco jurídico que les permita actuar con mayor seguridad jurídica.
Finalmente, Antonio Sanz acusó al Gobierno central de haber "abandonado a su suerte" a los guardias civiles y policías, y cuestionó cuántos fallecimientos más serán necesarios para que el Ejecutivo tome medidas al respecto.
