Gastronomía

Campo de golf La Fresnedilla y Ávila, ciudad Patrimonio de la Humanidad

María Zarzalejos, Premio Cervante Gastronómico 2026, nos descubre la propuesta gastronómica y deportiva del campo de golf La Fresnedilla, una parada imprescindible para disfrutar del deporte, la buena mesa y el patrimonio histórico en Ávila

Por María Zarzalejos

A 3 km. de la ciudad amurallada se encuentra el campo de golf La Fresnedilla, dentro del complejo Naturavila. Abierto desde 1999, el campo de golf tiene una superficie de 60 hectáreas, 18 hoyos, Par 73 y 6.012 metros desde barras amarillas. Tiene una gran ventaja, y es que es un campo muy liso, en cuyo recorrido se encuentran lagos y un arroyo. Cuenta con calles anchas, es público y dispone de dos restaurantes: la Vaquería, con menú del día y los fines de semana uno más especial y Vettania, un restaurante más formal, con dos comedores privados.

Su oferta está ligada a la gastronomía de la zona, con especial presencia de carne de vacuno, cordero, cabrito y sin que falten las patatas revolconas. Dispone de un hotel y de un hostal rural, así como una piscina al aire libre, pistas de tenis… Carretera Antigua de Cebreros, Km.3. Ávila. Reservas a través de su página web.

Para conocer y pasear

Ávila. Las murallas, con 2,5 kilómetros de extensión, encierran todo un casco histórico que le ha valido ser declarada por la Unesco como Patrimonio Mundial, por lo que es una ciudad que hay que visitar. La grandeza de las murallas se ve mucho mejor desde fuera, y de especial interés son la Puerta del Alcázar, la Puerta del Carmen y la de San Vicente. Acoge 35 iglesias y ermitas, algunas de ellas, cerradas al público y sin culto. Para visitar algunas de ellas hay que concertar cita por teléfono.

Este verano se han abierto un total de 38 iglesias y ermitas por el Programa de Apertura Extraordinaria de Monumentos, una iniciativa especial que termina el 6 de septiembre del presente ejercicio. Este programa incluye, además de Ávila capital, otras zonas de la provincia.

Catedral. Su nombre es Santa Apostólica Iglesia Catedral de El Salvador. Es la primera catedral gótica de España. Su ábside está integrado en la muralla de la ciudad. C/ Plaza de la Catedral, 8 (Madrid)

Basílica de San Vicente. Se empezó a construir en el S. XI, el románico y se terminó en el S. XVIII, gótico tardío. Los diferentes estilos arquitectónicos se pueden observar con claridad al visitarla. Los tonos rojizos de su fachada son porque está construido con piedra caleña por parte del tesorero de los Reyes Católicos. Tiene tres claustros y el sepulcro del príncipe Juan. C/ Plaza de San Vicente, 4 (Ávila)

Real Monasterio de Santo Tomás. De estilo gótico, fue sede real de los Reyes Católicos. Acoge el sepulcro renacentista del príncipe Juan, el único hijo varón de los Reyes Católicos, fallecido en 1947, a los 19 años en Salamanca. Tres claustros para admirar: Noviciado, Silencioso y el Gran Claustro de los Reyes Católicos, que acoge un bonito Museo Oriental. C/ Plaza Granada, 1 (Ávila)

Monasterio de la Encarnación. En él vivió Santa Teresa desde el año 1535 hasta el año 1562, que lo abandonó, con gran pesar, para crear El Carmelo de San José. Volvería al monasterio en el año 1571 para ser priora de la comunidad. El Monasterio merece una visita guiada que explica muy bien todo lo que aconteció entre sus muros. Plaza de la Encarnación, 1 (Ávila)

Basílica y Convento de Santa Teresa. Fue construido a principios del S. XVII, de estilo barroco, sobre la casa natal de Santa Teresa. Está bajo la orden de los carmelitas. Fachada austera con la imagen de la Santa y varios escudos. En su interior se admirará el Alta Mayor, la Capilla del Nacimiento, el Museo de Santa Teresa y la Sala de Reliquias. Plaza de la Santa, s/n (Ávila)

Barrio Judío. Entre el Mercado Grande y el Mercado Chico, hay viviendas situadas en las calles empedradas de los Reyes Católico, Don Gerónimo, Alemania y Santo Domingo, así como edificios relevantes con la Sinagoga de Don Samuel (Plaza del Pocillo), la antigua sinagoga de Belfoad, hoy en día La Capilla de las Nieves, el jardín del rabino Moshé de León (Puerta de Malaventura) autor del libro místico ‘El Esplendor’. En las Tenerías de San Segundo se encuentra una muestra del trabajo del cuero que realizaban los artesanos judíos.

Los Cuatro Postes. Es un monumento religioso con cuatro columnas y rematado con una cruz. Fuera de las murallas la vista de la ciudad desde este lugar es inmejorable. C/ Cuatro Postes, 12. (Ávila)

Plaza del Mercado Chico. Sus orígenes datan de finales del siglo XI. Una bonita plaza porticada, rodeada de terrazas en las que tomar algo, está presidida por el Ayuntamiento de la ciudad y enfrente se encuentra la iglesia de San Juan Bautista. Es la plaza más grande de Ávila.

Comer y tapear

Caleña. Inaugurado en el año 2024, cuenta con un Sol de la Guía Repsol. Ubicado en el Hotel La Casa del Presidente, oferta una cocina que no me atrevería calificar ni de vanguardia ni contemporánea, simplemente es la que elabora como quiere su autor-cocinero Diego Sanz. Productos del entorno (pan, quesos, aceite…) y muy pegado a la temporada, todo ello con un servicio de sala muy valorado. C/Los Telares, 1 (Ávila)

Bococo. Cocina tradicional en carnes y mariscos. El chuletón es casi obligatorio disfrutarlo. Dispone de menús cerrados con raciones generosas y precios muy ajustados. Ambiente luminoso y servicio muy profesional. C/ Estrada, 11 (Ávila)

El Almacén. Abierto desde hace muchos años, nunca defrauda. Fuera de las murallas, su comedor tiene una decoración acogedora y el servicio es muy profesional. Materias primas de excelente nivel, y con productos cien por cien nacionales, en algunos de sus platos sus pinceladas orientales muy ajustadas o un ‘algo diferente’ muy bien resuelto. Los postres caseros y recién hechos hay que pedirlos al principio de la comida. Carretera Salamanca & Cuatro Postes.

Barro. Con una estrella Michelín, el abulense Carlos Casillas apostó, desde el primer momento, por una cocina pegada a su tierra, con productores cercanos siempre que es posible. Incluso sus vajillas son artesanales, elaboradas por alfareros locales. Ofrecen tres menús degustación con una variedad de vinos muy escogidos nacionales e internacionales, con una especial presencia de los de la Sierra de Gredos.

Sus comienzos fueron en un local muy, muy pequeñito, pero en la actualidad y fuera de las murallas, Barro está ubicado en un antiguo almacén de cereales que ha rehabilitado con gran gusto. Interesante ‘la mesa de la casa’, a modo de mesa de un domicilio particular. Excelente servicio de sala. Carretera Salamanca, 4 (Ávila)

Alcaravea. Un restaurante ubicado en el primer piso de un edificio. Decoración clásica y acogedora. Una oferta gastronómica con materias primas de alta calidad, con unas elaboraciones clásicas que conviven con otras un poco más innovadoras, pero, en todas ellas, el producto principal es el protagonista, transmitiendo mimo y buen hacer. C/Plaza de la Catedral, 15- Piso 1º (Ávila) X

De tapas por Ávila

Hace 25 años se creó el certamen ‘Ávila en Tapas’, impulsado por el Ayuntamiento de la ciudad y la CEOE. Desde entonces, tapear en la capital se ha convertido en un plus a su gastronomía tradicional, con un estilo más informal, pero sus tapas son elaboraciones, en muchos casos, atractivas y muy solicitadas. Van desde las famosas revolconas hasta elaboraciones que se pueden considerar de alta cocina por su creatividad e innovación.

La Calle San Segundo es la ruta de las tapas en la que se encuentran locales como Taberna de Los Verdugo, Sofraga Palacio, Soul Kitchen (cerca de la Plaza del Mercado Chico), La Posada de la Fruta y otros más. Fuera de las murallas, hay locales que, además de menús, también ofrecen tapas: La Casa de Postas, El Rincón del Jabugo, La Barbacana, La Santa, La Bruja, Lienzo Norte, Restaurante Sol, Bar Salinero, DVinos 2.0, El Comienzo…

Descansar

La Casa del Presidente. Adolfo Suárez, nacido en la localidad abulense de Cebreros, se construyó esta preciosa casa con el fin de disfrutarla en vacaciones, fines de semana y cualquier momento en el que se podía escapar con su familia. Después de su fallecimiento y años después se ha convertido en un exclusivo hotel con el marchamo de Small Luxury Hotels.

Todas las expectativas quedan cubiertas y además, con el privilegio de que la piscina exterior tiene como uno de sus muros un tramo de las almenaras de la muralla de la ciudad. Decoración, ambiente, habitaciones… todo transmite confort y buen gusto. Alberga el restaurante Caleña, con cocina rompedora y muy valorada. C/Telares, 1 (Ávila)

Parador de Ávila. Ocupa un palacio del S. XVI. Rodeado por unos jardines muy bien cuidados, en su interior diferentes espacios hacen que la estancia sea muy agradable. C/ Marqués de Canales y Chozas, 2 (Ávila)

Sofraga Palacio. Precioso edificio que se construyó en 1479 como beaterio y que acogió a las primeras monjas carmelitas antes, muchos años después (1535) de su traslado al Monasterio de la Encarnación. A las monjas carmelitas las sustituyeron las monjas clarisas, que tuvieron aquí su convento. En 2015 tuvo una primera rehabilitación y en el 2020, otra que ya es la definitiva. Hotel con servicios de cafetería, terraza y un buen restaurante. C/López de Nuñez, 3 (Ávila)

Gastronomía en la capital abulense

En Ávila capital se puede comer de todo en todo tipo de restaurantes, pero siempre hay que anclar sus señas de identidad. La ternera de Ávila, el famoso ‘chuletón’ de Ávila de toda la vida, está avalado por la IGP de la raza avileña-negra ibérica y hay que disfrutarla. La humilde sopa de ajo con huevo escalfado, también conocida como sopa castellana, se elabora en toda Castilla y León, humilde y sencilla, y era cena diaria en las frías noches abulenses.

Las patatas revolconas, que hace unos años llegaron a Madrid como base de la inevitable pata de pulpo braseada que invadió las cartas de los restaurantes, con sus torreznos, tienen su arte para lograr que sean inolvidables. ¡Son algo más que puré de patata y pimentón! Y, como todo lo sencillo, tienen la dificultad de hacer algo extraordinario. También se elaboran en Salamanca, que se conocen con el nombre de patatas ‘meneás’, en Cáceres y en una zona de Toledo.

El hornazo, aunque típico de Ávila, lo encontramos igualmente en Salamanca. Es una empanada de masa de pan rellena de chorizo, lomo, panceta y, opcional, es el huevo cocido. En origen se elaboraba en la Pascua de Resurrección, pero ahora se pueden adquirir todo el año. Dejamos para el final las yemas de Santa Teresa, elaboradas con yemas, agua y azúcar y el sobrenombre de la santa, ya indican que son todo un emblema de la ciudad abulense.

Vino abulense abrazado por la sierra de Gredos

Los vinos abulenses acogidos a la Denominación de Origen Protegida (D.O.P.) Cebreros se elaboran con dos variedades, la tinta garnacha y la blanca albillo real. Los viñedos crecen en las laderas de la sierra de Gredos, con extensión hacia el valle del río Tiétar y el valle del río Alberche. Los tintos y rosados encierran todo el sabor y fuerza de la garnacha y los blancos son frescos y aromáticos.

En el año 2008 empezó su actividad la bodega Comando G, con un proyecto de tres amigos y con la idea de elevar a la máxima categoría los vinos elaborados con la garnacha de Gredos y lo han conseguido. Todo han sido éxitos y reconocimientos. Su actividad se extiende a otros territorios, pero siempre con la sierra de Gredos como escenario imprescindible. Sus éxitos han sido los detonantes de que el valor de la hectárea de viñedos en Gredos se haya disparado. Un mérito a estas bodegas que hay que reconocerlo y publicarlo.

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