Iberdrola ha realizado una importante adquisición en el ámbito del almacenamiento por baterías con la compra del proyecto Tungkillo al grupo RES Australia. Esta infraestructura, situada en Australia del Sur, representa una inversión de 275 millones de euros y contará con 270 megavatios (MW) y una capacidad de almacenamiento de 1.080 megavatios hora (MWh). Según ha informado la compañía, el proyecto dispone de todas las aprobaciones clave, derechos de conexión muy avanzados y terrenos asegurados. Se espera que esta instalación entre en operación en 2028.
Con esta adquisición, Iberdrola busca acelerar su crecimiento en el negocio de almacenamiento por baterías en Australia. La compañía tiene previsto invertir 1.000 millones de euros en este sector hasta 2028. Este movimiento está en línea con las previsiones presentadas por el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán durante su Capital Markets Day en septiembre, donde destacó inversiones totales de más de 1.000 millones de euros en Australia, principalmente destinadas al desarrollo de baterías.
El sistema australiano requiere de un incremento significativo de la capacidad de almacenamiento por baterías para integrar la nueva capacidad renovable y aportar flexibilidad al sistema
El proyecto Tungkillo, ubicado en el sur de Australia, es óptimo para prestar este servicio. Además, Iberdrola Australia resaltó que sus sistemas de almacenamiento proporcionan capacidad de respaldo para su cartera de contratos de venta de energía a clientes.
Iberdrola está actualmente en la construcción de otros dos proyectos significativos: Smithfield, en Nueva Gales del Sur, y Broadsound, en el estado de Queensland, los cuales se espera que entren en operaciones en 2026. Estos proyectos refuerzan el compromiso de la compañía con el desarrollo de infraestructura de almacenamiento de energía en Australia, respondiendo a las necesidades crecientes de energía renovable y flexibilidad del sistema eléctrico.
