A partir del 1 de enero de 2026, la Seguridad Social en España implementará la denominada cuota de solidaridad, afectando a los salarios que superen la base máxima de cotización. Esta base máxima se elevará a 5.101,2 euros mensuales (61.214,4 euros al año), con un incremento del 3,9% respecto al año anterior.
La cuota de solidaridad es una cotización adicional que se aplica al salario que excede la base máxima, fraccionándose en tramos progresivos. En 2026, estos tramos estarán sujetos a tipos de cotización del 1,15%, 1,25% y 1,46% dependiendo del porcentaje que supere la base máxima. De esta forma, los salarios entre 5.101,2 euros y 5.611,32 euros mensuales se verán gravados con un 1,15%, asignando un 0,96% a cargo de la empresa y un 0,19% al trabajador.
Para salarios entre 5.611,33 euros y 7.651,8 euros mensuales, la cotización subirá al 1,25%, siendo el 1,04% cubierto por la empresa y el 0,21% por el trabajador. Finalmente, para salarios superiores a 7.651,8 euros mensuales, se aplicará un tipo del 1,46% (1,22% a cargo de la empresa y 0,24% al trabajador).
Esta cotización adicional no genera derecho a un importe de pensión mayor y afecta solo a trabajadores por cuenta ajena, no a autónomos
En un ejemplo práctico, para un salario de 7.651,8 euros, la cuota total de solidaridad será de aproximadamente 31,36 euros al mes. Se estima que en 2045, cuando esta cuota esté completamente desplegada, los tipos de cotización por tramos alcanzarán el 5,5%, 6% y 7% respectivamente.
En paralelo a la cuota de solidaridad, en 2026 también se elevará la sobrecotización del MEI al 0,90%, incremento que está previsto continuar hasta 2029, fecha en la que se estabilizará en el 1,2%. De este porcentaje para 2026, el 0,75% lo asumirá el empleador y el 0,15% el trabajador. Este esfuerzo busca reforzar el Fondo de Reserva de la Seguridad Social, conocido como la ‘hucha de las pensiones’, que ha alcanzado un nivel de más de 13.683 millones de euros al cierre de 2025.
El MEI seguirá aplicándose hasta, al menos, 2050
Con todas estas medidas, el objetivo de la Seguridad Social es fortalecer sus ingresos de cara a los desafíos financieros que se avecinan, especialmente con la esperada jubilación de la generación del ‘baby boom’ durante la próxima década.
