A partir de este jueves, 1 de enero, las pensiones contributivas y de clases pasivas experimentarán un incremento del 2,7%. Esta medida se ha adoptado para contrarrestar la evolución de los precios, utilizando la inflación media de los últimos doce meses como referencia. Además, las pensiones mínimas subirán más de un 7%, mientras que las pensiones con cónyuge a cargo y de viudedad con cargas familiares verán un aumento del 11,4%, cifra que coincide con la revalorización de las pensiones no contributivas y el Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Las pensiones contributivas y de clases pasivas, que benefician a un total de 9,4 millones de personas, se ajustan al alza del 2,7% conforme a la fórmula establecida en la reforma de pensiones. Este ajuste se basa en el Índice de Precios de Consumo (IPC). En 2008, estas pensiones subieron un 2,8% por una inflación mayor, mientras que en 2024 y 2023 las subidas fueron de 3,8% y 8,5%, respectivamente.
El Ministerio de Inclusión estima que este incremento se traduzca en aproximadamente 570 euros más al año para una pensión media de jubilación
Esto significa que un pensionista con una pensión de 1.511,51 euros mensuales verá cómo sus ingresos ascienden a 1.552,32 euros mensuales, representando un aumento anual de 571,35 euros.
Desde este jueves, las pensiones mínimas subirán un 7,07%, pero las que tienen cónyuge a cargo y aquellas de viudedad con cargas familiares verán un incremento del 11,4%, al igual que las pensiones no contributivas y el IMV. Las pensiones de vejez e invalidez (SOVI) se ajustarán igualmente un 7,07%, alcanzando los 599,60 euros mensuales para las no concurrentes y 582,10 euros para las concurrentes.
Con la llegada de 2026, la pensión mínima de jubilación para hogares unipersonales superará los 13.000 euros anuales, mientras que en los casos con cónyuge a cargo alcanzará los 17.592,40 euros. Además, la asignación para hijos a cargo o menores con discapacidades del 65% se sitúa en 5.962,80 euros al año, y para discapacidades del 75% sube a 8.942,40 euros.
La reforma de pensiones también contempla la revalorización anual de las bases máximas y la pensión máxima en función del IPC, con incrementos adicionales hasta 2050. La base máxima de cotización se elevará este año un 3,9%, fijándose en 5.101,2 euros mensuales, mientras que la pensión máxima alcanzará los 3.359,6 euros mensuales, gracias a una revalorización combinada del IPC y un incremento adicional determinado por la reforma.
