Minerales críticos, rutas marítimas emergentes y seguridad militar explican por qué Washington refuerza su atención sobre la isla más grande del mundo.
Recursos clave detrás del interés de EEUU en Groenlandia
El interés de EEUU en Groenlandia no es nuevo, pero en los últimos años ha adquirido una dimensión estratégica mucho mayor. La combinación de riquezas naturales, cambio climático y tensiones geopolíticas en el Ártico ha convertido a la isla en un enclave prioritario para Washington, tanto desde el punto de vista económico como de seguridad.
Groenlandia, territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, alberga importantes reservas de minerales estratégicos, entre ellos tierras raras, grafito, litio y uranio. Estos materiales son esenciales para la industria tecnológica, la transición energética y el sector militar, ámbitos en los que Estados Unidos busca reducir su dependencia de proveedores externos, especialmente de China.
Minerales, energía y pesca: una combinación estratégica
Uno de los principales motores del interés de EEUU en Groenlandia es su potencial como fuente alternativa de tierras raras, fundamentales para fabricar baterías, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y sistemas de defensa. Actualmente, China domina gran parte de la producción mundial, lo que ha llevado a Washington a buscar nuevos socios y territorios con recursos explotables.
Aunque muchos yacimientos groenlandeses aún no se han desarrollado, su valor estratégico ha aumentado a medida que crece la demanda global y se intensifica la competencia entre potencias.
Energía y agua dulce
Groenlandia también cuenta con un enorme potencial de energía hidroeléctrica, gracias al deshielo de glaciares y su geografía montañosa. A ello se suma la presencia de posibles reservas de petróleo y gas en sus aguas, aunque el gobierno local ha limitado su exploración por motivos medioambientales.
Además, la isla concentra cerca del 10 % del hielo dulce del planeta, un recurso que algunos expertos consideran estratégico a largo plazo, en un contexto de creciente escasez de agua en otras regiones del mundo.
Una posición clave en el Ártico
Más allá de los recursos, el interés de EEUU en Groenlandia está profundamente ligado a su ubicación geográfica. La isla se sitúa entre América del Norte, Europa y el Ártico, una región donde el deshielo está abriendo nuevas rutas marítimas y aumentando la actividad militar.
Estados Unidos mantiene desde hace décadas una base aérea y espacial en el norte de Groenlandia, considerada esencial para los sistemas de alerta temprana y defensa antimisiles. “Groenlandia es un pilar de la seguridad del Atlántico Norte”, afirmó recientemente un funcionario del Departamento de Defensa estadounidense.
Competencia con Rusia y China
El aumento de la presencia rusa en el Ártico y el interés económico de China en infraestructuras y minería han reforzado la percepción de Groenlandia como un territorio clave para el equilibrio estratégico. Washington busca evitar que actores rivales ganen influencia en la isla mediante inversiones o acuerdos a largo plazo.


