La Casa Blanca ha negado categóricamente que el presidente estadounidense, Donald Trump, esté detrás de la demanda judicial contra Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal (Fed). El portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó de manera contundente que Trump no ordenó el proceso penal que el Departamento de Justicia ha iniciado contra Powell.
A pesar de las reiteradas críticas de Trump hacia Powell, Leavitt sostuvo que el presidente «tiene todo el derecho a criticar al presidente de la Fed», amparado por la Primera Enmienda. Enfatizó que este derecho es compartido por todos los ciudadanos estadounidenses.
Una cosa está clara y el presidente lo ha dejado muy claro, Jerome Powell es malo en su trabajo
El portavoz añadió que determinar si Powell es culpable de alguna irregularidad es una cuestión que compete al Departamento de Justicia.
El contexto de estas declaraciones es la reciente revelación de Powell de una investigación federal en su contra. Esta pesquisa se centra en su testimonio ante el Congreso respecto a la renovación de la sede de la Fed. Powell ha catalogado esta situación como un intento de intimidación hacia él y hacia la política monetaria.
En un vídeo a través de la cuenta oficial del organismo en la red social X, Powell afirmó haber desempeñado sus funciones sin favoritismos políticos durante su trayectoria al frente de la Fed, sirviendo bajo gobiernos tanto republicanos como demócratas.
Esta situación llega en medio de la conocida postura de Trump, quien ha promovido una reducción agresiva de los tipos de interés con el objetivo de abaratar los costos de financiación del Gobierno federal y dinamizar la economía privada.
