La reciente sanción económica impuesta a CaixaBank, un total de más de 30 millones de euros, ha captado la atención mediática al implicar un caso heredado de Bankia antes de su fusión. Esta multa fue revelada parcialmente el 11 de diciembre pasado, cuando el Boletín Oficial del Estado anunció una penalización de 17,6 millones de euros por una infracción muy grave relacionada con la normativa sobre prevención de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo.
La multa se formalizó en diciembre de 2023 bajo la administración de la exministra Nadia Calviño. En este sentido, el incumplimiento se debió a la falta de comunicación de indicios internos sobre operaciones sospechosas de blanqueo de capitales. CaixaBank, aunque ahora responsable debido a su fusión con Bankia, ha decidido no comentar sobre este caso cuando fue consultada por Europa Press.
El caso se remonta a hace una década, cuando Bankia decidió vender la Torre Foster, ocupada en ese momento por Moeve.
La venta del emblemático edificio se estructuró en dos etapas: primero, Bankia vendió el edificio al entonces presidente de Cepsa, Khadem Al Qubaisi, y posteriormente, este lo vendió a Pontegadea, la firma de inversión de Amancio Ortega. Durante este proceso, Bankinter también fue sancionada por facilitar un crédito a Al Qubaisi, que le permitió financiar la compra.
Además de la sanción a Bankinter por 8,2 millones de euros, el caso ha puesto en el punto de mira las actividades sospechosas del empresario Al Qubaisi, quien actualmente enfrenta una orden de busca y captura decretada por la Audiencia Nacional por delitos de blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública. Las sanciones asociadas con este caso, que incluyen la reciente multa a Bankia ahora a cargo de CaixaBank, no son aún definitivas dado que han sido recurridas en la vía contencioso-administrativa, como se ha informado por fuentes financieras a Europa Press.
