El sector de componentes automotrices en Europa enfrenta una crisis laboral al haber perdido más de 100.000 empleos entre 2024 y 2025, según datos de la Asociación Europea de Proveedores de Automoción (Clepa). Este impacto, que equivale a aproximadamente 142 empleos diarios, supera incluso la pérdida de puestos de trabajo durante la pandemia de Covid-19. La débil demanda y el aumento de los costes son algunos de los factores que ejercen presión sobre los proveedores del continente.
La asociación advirtió que la industria de suministro automotriz en Europa está experimentando un reajuste estructural, y las políticas de apoyo actuales no están a la altura de este desafío. Aunque consideran que el reciente Paquete de Automoción de la Comisión Europea es un avance, Clepa insiste en la necesidad de un mayor desarrollo para fortalecer la competitividad y producción en Europa sin incrementar la complejidad ni los costes.
La UE debe reducir los precios de la energía y aligerar las cargas administrativas, a la vez que se requieren medidas específicas para preservar las capacidades de producción críticas en la región
La asociación subraya la importancia de que la próxima Ley de Aceleración Industrial y sus requisitos de contenido local sean diseñados para potenciar la industria y no complicarla. De no realizar estas adaptaciones, Europa corre el riesgo de enfrentar crecimiento económico lento y una mayor erosión industrial. Según Benjamin Krieger, secretario general de Clepa, “necesitamos detener la hemorragia: más de 100.000 personas en la cadena de suministro automotriz han perdido o están a punto de perder sus empleos, lo que representa 140 familias afectadas cada día”.
