Liwe Española, la firma murciana dueña de las tiendas Inside, se encuentra en un momento crítico tras la negativa del Juzgado de lo Mercantil a homologar su Plan de Reestructuración presentado en noviembre pasado. La empresa está evaluando la posibilidad de presentar un concurso de acreedores como estrategia para gestionar su deuda financiera y llegar a un acuerdo con las entidades bancarias en el menor tiempo posible, con el objetivo de preservar la continuidad del negocio.
Liwe Española subraya que el plan rechazado contaba con el “apoyo expreso” de importantes entidades financieras como CaixaBank, Caja Rural Central y Caja Rural Granada, que poseen la mitad de la deuda bancaria. Este respaldo, según la empresa, refleja la confianza en la viabilidad del proyecto. Además, el plan tenía el aval de Auren, la firma experta en reestructuración designada por el juzgado, cuyo informe favorable cimentaba las expectativas de aprobación del mismo.
A pesar de las dificultades judiciales, la compañía asegura que el concurso, de presentarse, no afectaría a proveedores ni acreedores comerciales, con los cuales sigue colaborando de manera habitual y puntual. «El buen comportamiento de la campaña de Navidad ha reforzado el funcionamiento ordinario del negocio, que continúa desarrollándose con normalidad tanto en el ámbito comercial como logístico», han afirmado fuentes de la empresa.
Durante el último año, Liwe Española ha llevado a cabo una profunda reestructuración operativa que ha permitido optimizar costos y concentrar recursos en mercados y canales con mayor potencial. Esta estrategia busca mejorar la eficiencia de su estructura y colocar la compañía en una posición más sólida que en años anteriores. No obstante, el panorama financiero sigue siendo desafiante, después de reportar pérdidas de 18,3 millones de euros en el primer semestre de 2025, multiplicando casi por nueve los ‘números rojos’ de 2,2 millones del mismo periodo del año anterior.
Continuarán trabajando para alcanzar a la mayor brevedad una solución que permita la normalidad de la actividad comercial y la continuidad de todos los puestos de trabajo
La facturación también ha experimentado un descenso significativo, cayendo más del 15% respecto a los datos del primer semestre de 2024 y alcanzando los 42,4 millones de euros. A pesar de la negativa del juzgado, la empresa sigue comprometida en encontrar alternativas que propicien la recuperación financiera y aseguren la estabilidad laboral de sus empleados.


