El mercado del alquiler en España concluyó 2025 bajo una situación compleja, marcada por una conflictividad creciente y una notable presión financiera para los propietarios. Los datos del sector revelan una morosidad media de 4.000 euros por expediente el año pasado, con casos extremos alcanzando hasta 49.500 euros en deudas, lo que pone de manifiesto la vulnerabilidad de los arrendadores ante los impagos.
Ante esta problemática, la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) ha decidido ampliar su Garantía de Defensa Jurídica. Esta ampliación ahora incluye pisos turísticos, segundas residencias e inmuebles vacíos o en venta, que hasta el momento carecían de una cobertura adecuada. La decisión, según destacó el CEO de SEAG, Pedro Bretón, se debe al aumento de conflictos legales en torno al uso de la vivienda. Señaló que estas propiedades, debido a que no encajan en los modelos tradicionales de seguro de alquiler, han permanecido desprotegidas históricamente.
El periodo en el que se puede resolver incidencias por vías extrajudiciales se ha dilatado significativamente, situándose ya en los 6 meses de promedio. En los casos que derivan en procesos de desahucio, este tiempo puede alcanzar hasta 14 meses de media.
Este tipo de propiedades, al no encajar en los modelos tradicionales de seguro de alquiler, han quedado históricamente desprotegidas
El problema va más allá del alquiler tradicional. Información de Idealista indica que en septiembre de 2025, había 23.010 viviendas ocupadas en proceso de venta, representando casi el 3% del mercado, en comparación con el 2,6% del año anterior. Esta ocupación forzada empuja a los propietarios a vender sus activos en condiciones desfavorables, enfrentando costes legales sustanciales y retrasos en las transacciones.
El auge de las viviendas de uso turístico, que en 2024 superaron las 351.000 unidades, junto con la vulnerabilidad de las segundas residencias frente a actos vandálicos y ocupaciones ilegales, ha intensificado la demanda de protección jurídica ilimitada y mediación profesional. Con la incorporación de estos nuevos segmentos, la nueva garantía de SEAG busca llenar un vacío estructural en el mercado, brindando representación ante tribunales y cobertura específica en casos de impago y daños para ajustarse a la realidad actual de la propiedad en España.


