El mercado de la vivienda en España sigue experimentando un notable incremento en sus precios, registrando un aumento del 13,9% en diciembre con respecto al mismo mes del año anterior. Los datos provistos por Tinsa by Accumin revelan que los grupos que más han contribuido a esta subida son el ‘Territorio insular’ con un incremento del 16,8%, seguido por las ‘Áreas metropolitanas’ y las ‘Capitales y grandes ciudades’, con aumentos del 15,2% y 14,6% respectivamente.
Durante diciembre, la variación mensual en las categorías como ‘Capitales y Grandes Ciudades’, ‘Áreas Metropolitanas’, ‘Costa mediterránea’, ‘Islas’ y ‘Resto de Municipios’ ha mostrado incrementos de entre 0,4% y 3,4% en términos nominales. Todos los grupos, a excepción de los municipios de interior, mantienen crecimientos interanuales superiores al 10%, también en términos nominales. Un dato a destacar es que el precio medio de la vivienda supera los picos de la burbuja inmobiliaria de 2007 en las ‘Islas’ con un 26% y en ‘Capitales y grandes ciudades’ con un 4%. Sin embargo, en términos reales, descontando la inflación, los precios se sitúan todavía a más de un 10% por debajo de aquellos máximos.
El precio medio de la vivienda en España se ha revalorizado un 67,1% desde los mínimos registrados tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y sigue un 1,7% por debajo de los máximos de 2007. A su vez, en términos reales, el valor de la vivienda es actualmente un 32% inferior a los picos alcanzados durante el auge.
La directora del servicio de estudios de Tinsa, Cristina Arias, apunta que la subida de precios en las capitales y áreas metropolitanas está relacionada con «la concentración de la demanda en torno a los polos de empleo», en un contexto marcado por la escasez de oferta de vivienda. Además, las compraventas se mantienen en niveles robustos, impulsadas por «el fuerte crecimiento de la población», que ha incrementado la necesidad de nuevos hogares.
Pese a que la construcción registró un incremento en 2025, Arias advierte que su volumen continúa siendo insuficiente para satisfacer la creación de hogares, y por lo tanto, no contribuye a aliviar las tensiones sobre los precios.
