El sindicato USO ha lanzado un llamamiento urgente para que el año 2026 sea recordado como el de la subida salarial en España, comenzando este proceso por el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Esta demanda surge frente a la creciente necesidad de los trabajadores de destinar más parte de su salario a cubrir sus necesidades más básicas. Datos recientes confirmaron que el Índice de Precios al Consumo (IPC) en 2025 cerró con un incremento del 2,9%, una cifra que se ha mantenido por debajo del 3% durante varios meses.
A pesar de esta estabilización, el sindicato USO ha señalado que el sector de la alimentación sigue siendo el principal motor de la inflación. Aunque en diciembre hubo algunos factores que ayudaron a contenerla, la presión al alza del IPC se mantiene debido a este grupo.
Joaquín Pérez, secretario general de USO, ha subrayado la paradoja de que, aunque los salarios por convenio subieron un 3,53% el año pasado, en realidad, los trabajadores siguen perdiendo poder adquisitivo. «La pérdida real es evidente, cuando tienes que dedicar cada vez más sueldo a tus necesidades más básicas», ha señalado Pérez.
Negociaciones pendientes y la responsabilidad gubernamental
Al finalizar el 2025, también terminó el Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), sin que hasta ahora se hayan dado pasos hacia un nuevo acuerdo. USO exige que el 2026 sea el año de la subida salarial, pero advierte que debe llevarse a cabo «con mayor compromiso, con pactos vinculantes y no con intenciones».
El mercado no puede regularse solo cuando hablamos de cuestiones básicas
El sindicato también ha llamado a la implicación de la Administración en la contención de precios, principalmente en la alimentación y en otros bienes fundamentales. Joaquín Pérez enfatiza que es inaceptable que los líderes políticos no logren consenso en temas esenciales como la vivienda, que afectan directamente al bienestar de los ciudadanos.
