España ha registrado un nuevo hito en su historia turística al alcanzar los 97 millones de turistas internacionales durante 2025, lo que representa un aumento del 3,5% respecto al año anterior. Esta cifra viene acompañada de un récord en el gasto turístico, alcanzando los 135.000 millones de euros, un 6,8% más. Estas cifras han sido reveladas por el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, en una rueda de prensa este jueves. Hereu destacó que estas cifras reflejan la «enorme» atractividad del país y señaló que el gasto significa una inyección de prosperidad económica.
Estamos creciendo con elementos cualitativos que creemos que son deseables para la triple sostenibilidad: social, económica y medioambiental
En términos de empleo, Hereu informó que el sector turístico alcanzó 2,75 millones de afiliados en diciembre, la cifra más alta de la serie histórica, con un incremento del 2,4% respecto al mismo mes del año anterior. Además, destacó que los trabajadores asalariados crecieron un 4%, con un 80,9% de contratos indefinidos.
La satisfacción de los turistas en 2025 fue notable, con un 97% de ellos expresando satisfacción o gran satisfacción con su experiencia en España, incluyéndose un 69% que declaró estar «muy satisfecho». Este porcentaje aumenta en tres puntos respecto a 2024. Además, se espera que el 69% de los visitantes vuelvan a España en los próximos doce meses, marcando un alza de cuatro puntos.
En cuanto a 2026, a pesar de la impredecible incertidumbre geopolítica, España espera recibir 26 millones de turistas en el primer cuatrimestre, un 3,7% más que en el mismo periodo de 2025. Se anticipa un gasto de 35.000 millones de euros, un aumento del 2,6%. Hereu mostró optimismo sobre este crecimiento, considerándolo «la mejor noticia» para los destinos y la economía española.
Analizando el periodo de 2019 a 2025, el gasto turístico mostró un crecimiento del 20,4%, superando ampliamente el incremento del 10,9% en llegadas. En este tiempo, las comunidades de la España verde o vaciada aumentaron sus visitantes un 60%, mientras que las comunidades líderes lo hicieron en un 45%. Este crecimiento ha permitido una diversificación de destinos, incrementando la demanda en meses de temporada baja y ampliando la procedencia de turistas a mercados de largo alcance como Estados Unidos y Latinoamérica.
