El portavoz de Exteriores de EH Bildu en el Congreso, Jon Iñarritu, ha cargado duramente contra Repsol calificándolos de «piratas». Esta afirmación surge en el contexto de la reciente participación de Repsol en una reunión organizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras la captura del líder venezolano, Nicolás Maduro.
Durante una comparecencia en el Congreso, Iñarritu criticó la asistencia del consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, en un encuentro con Trump y otras empresas petroleras. Según las declaraciones del portavoz, Repsol habría mostrado interés en aumentar significativamente su producción en Venezuela, un país que actualmente enfrenta una crisis política y económica. Este gesto fue interpretado por Iñarritu como un acto oportunista ante lo que calificó de «vulneración de la legalidad internacional» por parte de Estados Unidos.
Es una vergüenza que Repsol participase en una reunión que considera de piratas y corsarios para repartirse el botín
Iñarritu instó al Gobierno español a tomar medidas y expresar una postura clara sobre el tema. Su contundente intervención reflejó la gravedad con la que EH Bildu percibe la situación.
Críticas adicionales desde el espectro político
No fue solo EH Bildu quien se manifestó al respecto. La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, también se sumó a las críticas a través de la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter. Belarra calificó a Imaz como un «lacayo lamebotas», destacando su actitud con las activistas climáticas y expresando su desaprobación por la participación de Repsol en la reunión convocada por Trump.
Estas controversias subrayan la sensibilidad del asunto venezolano en la política internacional, así como las tensiones políticas dentro de España en lo referente a la actuación de Repsol en el extranjero.


