La economía española crecerá más del 2% en el ejercicio que ahora comienza, según la media de las estimaciones de diferentes analistas realizadas durante el pasado mes de diciembre de 2025 y recopiladas por Capital. Respecto al año que acaba de terminar, el consenso estima un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,9%.
CaixaBank Research prevé que la economía española mantendrá un crecimiento sólido en 2026, con un avance del PIB del 2,1%, apoyado en la demanda interna, los fondos europeos y el dinamismo de sectores clave como los servicios, la industria y la vivienda, aunque con riesgos externos aún presentes, según informa Ep.
Concretamente, la ejecución del capital del fondo Next Generation EU podría aportar hasta 0,6 puntos porcentuales al PIB, con una inversión estimada de unos 17.500 millones de euros. A ello se suma el papel clave de la demografía, impulsada por la inmigración, con un aumento de la población estimado en el 0,8%, que contribuiría con 0,5 puntos al crecimiento económico.
En un contexto de fuerte inflación y del aumento de los costes de la vida -alimentación y vivienda, principalmente- CaixaBank Research prevé un descenso gradual de la tasa de ahorro de las familias en los próximos años, con una caída acumulada estimada de tres puntos porcentuales entre 2026 y 2030, hasta en torno el 10% de la renta bruta disponible.
Este descenso ya se habría producido en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Los hogares españoles situaron en el tercer trimestre su tasa de ahorro, en valores desestacionalizados, en el 12% de su renta disponible bruta, tasa una décima inferior a la registrada en el trimestre previo y 1,1 puntos por debajo de la del mismo periodo de 2024.
El último informe de CaixaBank Research, presentado a finales de diciembre, destaca que España habría cerrado 2025 con un crecimiento del PIB del 2,9%, muy por encima de la media de la eurozona, situada en el 1,3%, consolidándose como uno de los principales motores económicos de la región junto a Irlanda. Los cerca de 100 millones de turistas que recibió nuestro país el año pasado, según previsiones de la Mesa del Turismo, fueron decisivos para lograr estas cifras de crecimiento.
Fuerte dinamismo en el primer trimestre
EY Insights y Esade EcPol estiman, por su parte, que el PIB español cerró el año 2025 con un crecimiento del 2,9%, más del doble que la eurozona, y prevén que la economía comenzará 2026 manteniendo el dinamismo y navegando los crecientes riesgos.
El modelo de seguimiento y pronóstico en tiempo real de EY Insights y Esade EcPol, 'RealTimeTracker', estima un crecimiento trimestral del PIB del 0,7% en el cuarto trimestre de 2025, en línea con el promedio de los últimos cuatro trimestres.
También anticipa, con información aún muy incompleta, una leve aceleración en el primer trimestre de 2026 (+0,8%), lo que indicaría que el dinamismo de la economía española "se mantendría a corto plazo".
El efecto arrastre que citan EY Insights y Esade EcPol sería del 1,1% (cifra de avance en 2026 si la economía se mantuviera estancada durante todos los trimestres) y, si llegara a registrarse el 0,8% de la estimación preliminar en el primer trimestre de 2026, el crecimiento anual en 2026 rondaría un 1,9% "garantizado" (sin avances trimestrales el resto del año).
De cara al próximo año, añaden que se prevén persistentes a corto plazo las tensiones geopolíticas, la fragmentación del comercio y de los mercados financieros, las presiones sobre los mercados de deuda soberana o las elevadas valoraciones de los activos de riesgo.
El IEE prevé un menor impulso del turismo
El Instituto de Estudios Económicos (IEE), por su parte, prevé que la economía española creció en 2025 un 2,9%, en la línea del resto de las estimaciones, y se desacelerará hasta el 2,1% en 2026, debido al menor impulso del sector del turismo, a la debilidad de la inversión en equipo, al desequilibrio del mercado residencial y a una menor aportación al crecimiento procedente del sector exterior.
El director general del IEE, Gregorio Izquierdo, presentó el informe semestral de Coyuntura Económica del Instituto de Estudios Económicos titulado "Crecimiento extensivo y dualidad macroeconómica en España: desequilibrios y baja productividad", que destaca que la economía española mantiene un crecimiento superior con un patrón expansivo que se apoya en consumo privado y gasto público, mientras la aportación del sector exterior se torna negativa.
"En 2025, nuestra economía transita hacia una fase de normalización tras los impulsos excepcionales derivados de la recuperación postpandemia, como el incremento poblacional, la reactivación del turismo internacional y los efectos expansivos de los fondos europeos", destacó el 'think tank' de la CEOE.
Los economistas del IEE observan señales de desaceleración suave y pérdida de intensidad en los factores que habían sostenido el dinamismo reciente, lo que anticipa un escenario menos favorable para 2026.
El Banco de España, el más optimista
El Banco de España elevó tres décimas su previsión de crecimiento para el PIB en 2025, hasta el 2,9%, en línea con el resto de los analistas, al tiempo que mejoró en cuatro décimas su proyección para 2026, hasta el 2,2%, e incrementó la estimación de 2027 dos décimas, hasta 1,9%.
De acuerdo con el último informe trimestral del organismo que dirige José Luis Escrivá, esta revisión de previsiones obedece, por un lado, a la publicación de los últimos datos de la contabilidad nacional, que han elevado la estimación del dinamismo de la actividad de los trimestres recientes, y, por otro lado, a la fortaleza del consumo privado, que ha superado las expectativas, y a una valoración más positiva del sector exterior, sustentada en el significativo dinamismo de las exportaciones de servicios no turísticos.
La expansión del producto en el período 2025-2027 descansaría en la demanda interna, si bien su ritmo de avance se espera que se desacelere, mientras que la formación bruta de capital mantendría un crecimiento robusto en los próximos trimestres, estimulada por el despliegue de los fondos europeos de recuperación Next Generation EU.
En cuanto a la inflación, el Banco de España estima que la tasa promedio alcanzará el 2,7% en 2025 y se moderará hasta el 2,1% en 2026 y el 1,9% en 2027. Por su parte, la inflación subyacente se situaría en el 2,6%, 2,4% y 2,1% en cada uno de estos tres años, respectivamente.
El oráculo del rating, a la expectativa
Las cifras de crecimiento del país contribuyeron a la mejora de su nota de solvencia en 2025. España vio recompensada su trayectoria con las mejoras de rating anunciadas en 2025 por las tres grandes agencias del ramo, S&P Global, Fitch y Moody's, afianzando la nota de solvencia española en una categoría equivalente al 'notable', por lo que encara 2026 con la ambición de subir otro peldaño y alcanzar el 'sobresaliente' del que disfrutan países como Austria o Finlandia, aún lejos de la 'matrícula de honor' de Alemania o Países Bajos.
Según el calendario actualizado por las agencias de calificación para el próximo año, España contará con varias oportunidades de subir nota en 2026, particularmente en los dos 'superviernes' del 13 de marzo y el 11 de septiembre de 2026, cuando actualizarán sus ratings las agencias S&P Global, Fitch y Scope, tres de las cinco firmas que examinarán la solvencia de la deuda española.
En concreto, el primer examen del rating de España llegará el próximo 13 de marzo, cuando las agencia Fitch (A/Estable); S&P Global (A+/Estable); y Scope (A/Estable) actualizarán sus respectivas calificaciones soberanas para el país, lo que volverán a hacer por segundo y última vez el 11 de septiembre de 2026.
De su lado, la agencia Moody's revisará el rating 'A3/Estable' que asigna a España el próximo 27 de marzo y, posteriormente, el 17 de julio de 2026. En el caso de Morningstar DBRS, las fechas contempladas para examinar la nota de solvencia de España en 2026 son el 29 de mayo y el 30 de octubre.
A lo largo de 2025, España vio mejorado su rating en un escalón por las tres grandes agencias del sector por primera vez desde antes de la pandemia de Covid-19, con una subida el pasado mes de septiembre por parte de S&P Global hasta 'A+' con perspectiva estable, tras haber mantenido desde 2019 la calificación española en 'A'.
Asimismo, la agencia Fitch también revisó en 2025 al alza su valoración de la solvencia de la deuda de España, elevándola a 'A' con perspectiva estable, un peldaño por encima de la nota 'A-' que asignaba a España desde 2018, mientras que Moody's elevó un escalón su rating, hasta 'A3' con perspectiva estable, después de haber mantenido una nota de 'Baa1' durante siete años.

