Vineyard Wind, una empresa conjunta entre Avangrid, filial en EE.UU. de Iberdrola, y Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), ha emprendido acciones legales para revertir una decisión que afecta a su proyecto eólico marino ‘Vineyard Wind 1’. Esta acción responde a la suspensión de obras decretada por la Oficina de Gestión de Energía Oceánica (BOEM) del Departamento del Interior de los EE.UU., emitida el 22 de diciembre.
‘Vineyard Wind 1’ es una iniciativa crucial en la región de Nueva Inglaterra, capaz de abastecer de energía a más de 400.000 hogares en Massachusetts gracias a sus 62 aerogeneradores, cada uno con una potencia de hasta 13 MW. Sin embargo, la orden de suspensión no afecta al 80% del proyecto, ya que se aplica a las instalaciones que aún no están en operación.
La preocupación de la empresa radica en que dicha orden podría causar daños inmediatos e irreparables si no se deroga de inmediato. Actualmente, Vineyard Wind se encuentra trabajando estrechamente con varias autoridades para aclarar los problemas señalados en la directiva.
Decisiones judiciales previas
Otros parques eólicos, como ‘Revolution Wind’ y ‘Empire Wind 1’, han obtenido fallos a su favor, evitando así la aplicación de la misma orden de suspensión. El Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito de Columbia concedió recientemente medidas cautelares a estos proyectos, despejando el camino para la continuación de sus obras. Estas decisiones representan victorias importantes para las energías renovables en la región.
El pasado mes de septiembre, la Administración Trump retiró autorizaciones de otros proyectos eólicos de Iberdrola, poniendo presión adicional sobre la industria renovable
La inversión total en ‘Vineyard Wind 1’ asciende a unos 3.000 millones de dólares, respaldados por contratos con las principales eléctricas del estado. Este gran proyecto offshore es una muestra del compromiso de Iberdrola con la transición energética en los Estados Unidos.
