Adif Alta Velocidad, la entidad encargada de gestionar la red de alta velocidad en España, reportó unas pérdidas de 215 millones de euros en los primeros nueve meses de 2025. Esto representa un aumento del 51% en comparación con las pérdidas de 142 millones de euros registradas en el mismo periodo del año anterior. Este resultado negativo sorprende, considerando que durante el mismo intervalo los ingresos se incrementaron un 5%, alcanzando los 630 millones de euros.
Los ingresos principales de Adif provienen de los cánones abonados por los operadores ferroviarios, como Renfe, Iryo y Ouigo. Del total recaudado, 525 millones correspondieron al uso de las vías, mientras que 104 millones provinieron del uso de las estaciones. Además, la empresa obtuvo ingresos adicionales a través del alquiler de espacios y la cesión de su red de fibra óptica, generando 66 y 31 millones de euros respectivamente. Desde 2021, Adif ha recibido 249 millones de euros en subvenciones estatales, destinadas a reducir los cánones y fomentar el incremento de viajeros.
No obstante, los gastos también se incrementaron, especialmente en áreas como los saldos comerciales negativos y deterioros de créditos, que ascendieron a 90 millones de euros. Esta partida, prácticamente inexistente el año pasado, fue crucial en el aumento de las pérdidas. Como consecuencia, el resultado operativo disminuyó un 50%, situándose en 53 millones de euros, mientras que los gastos financieros alcanzaron los 260 millones de euros.
El balance de deuda de la empresa alcanzó los 20.019 millones de euros al cierre de septiembre, un 5% más que en el año anterior. Esta deuda está compuesta por 8,1 millones en bonos y 11,4 millones en préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI), con el 70% a tipo fijo. Este año, Adif enfrenta el vencimiento de 1.121 millones de euros.
En el ámbito judicial, Adif enfrenta un litigio con Ouigo e Iryo por presuntas tarifas «discriminatorias».
En un contexto judicial complejo, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) resolvió que algunas bonificaciones de Adif eran ventajosas para Renfe y perjudiciales para Ouigo e Iryo. A pesar de ello, Adif desestimó la resolución y recurrió ante la Audiencia Nacional, solicitando medidas cautelares para evitar modificar su reglamento de bonificaciones. A la fecha de los últimos resultados, esa solicitud aún no ha recibido respuesta, lo que ha permitido a Adif mantener su esquema de cánones vigente. Este litigio continúa siendo un punto de incertidumbre en la gestión financiera y operativa de la empresa pública.
