La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, ha elevado la previsión del crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de España para el año 2026 del 2,1% al 2,4%. Durante su intervención en el II Evento Anual del Observatorio Económico, organizado por Mapfre Economics y ‘El Confidencial’, Herrero hizo hincapié en que la incertidumbre «no debe ser obstáculo» para presentar los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
Economía española: crecimiento y desafíos
Según el escenario central de la AIReF, la economía española experimentará un crecimiento real del 2,4% en 2026, aunque presentará una desaceleración progresiva hacia tasas levemente inferiores al 2% para el año 2030. «Esta evolución responde, entre otros factores, a la moderación del crecimiento global, la ralentización esperada de los flujos migratorios y una mejora de la productividad que, aunque positiva, resulta insuficiente para compensar plenamente el envejecimiento de la población», explicó Herrero.
En el evento, la presidenta de AIReF también enfatizó la importancia de reforzar la previsibilidad y establecer un marco fiscal «sólido» para asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y mantener la credibilidad institucional. Herrero destacó que esto es de particular relevancia en un Estado descentralizado como España, que enfrenta un «reto institucional adicional» debido a que la administración central acumula una creciente cantidad de deuda pública, mientras las administraciones territoriales gestionan casi el 50% del crecimiento del gasto.
Se genera así una asimetría que no favorece la sostenibilidad si no se cuenta con un marco fiscal institucional sólido y que establezca prioridades consensuadas y corresponsabilidades claras
Perspectivas a nivel internacional y fiscal
En el contexto global, complicado y lleno de desafíos estructurales internos aún no resueltos, Herrero subrayó que la sostenibilidad de las finanzas públicas es fundamental para mantener el margen de actuación y la credibilidad institucional. Según Herrero, es crucial adoptar una «visión integral» que combine políticas que fomenten el crecimiento con una política fiscal prudente y priorizada, alineada con los compromisos del nuevo marco fiscal europeo, que representan un «gran reto y son muy exigentes» debido a las dinámicas de gasto previstas.
