El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha trasladado a Adamuz, Córdoba, para dirigirse a la nación tras el trágico accidente ferroviario que ha dejado un saldo de al menos 39 fallecidos y 152 heridos. Junto a él, se encuentra el ministro de Transportes, Óscar Puente, quien ha enfatizado la gravedad de los eventos y las «terribles consecuencias» observadas tras tres horas en el terreno.
Prudencia ante la incertidumbre
En medio de la confusión generada por el siniestro, Puente ha pedido cautela.
Ha solicitado «prudencia» ante «análisis precipitados» y «basados en meras especulaciones»
. Según declaraciones del ministro en X, recogidas por Europa Press, actualmente no se cuenta con información concluyente sobre las causas del accidente, aunque destacó que el hecho de haberse producido en una zona recta, con un tren nuevo y vías recientemente renovadas, añade un factor de extrañeza al caso.
Sánchez, quien partió desde La Moncloa a las 11 de la mañana, dirigirá un comunicado a los ciudadanos aproximadamente a las 13.30 horas. Moncloa ha confirmado que el presidente ha cancelado su agenda de esta semana, que incluía una reunión con el líder de la oposición y su participación en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
Un trágico recuerdo
Este incidente se posiciona como el accidente ferroviario más grave desde el suceso de Angrois en 2013, en Santiago de Compostela, donde 80 personas perdieron la vida. La tragedia ha conmocionado a la nación y ha movilizado no solo a las autoridades, sino también a servicios de emergencia que trabajan intensamente en el lugar del accidente.
