El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a tensar las relaciones con la Unión Europea al imponer nuevos aranceles en respuesta a las tensiones por sus intentos de controlar Groenlandia. Este movimiento se produce durante el Foro Económico Mundial de Davos, donde líderes globales están reunidos para discutir asuntos clave a nivel mundial.
La controversia se centra en la intención de Trump de ejercer control sobre Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca. La respuesta de Washington ha sido imponer aranceles a ocho naciones europeas debido a su participación en ejercicios militares liderados por Copenhague. Entre los países afectados se encuentran Reino Unido, Noruega, Francia, Alemania, Suecia, Finlandia, Países Bajos y Dinamarca.
Trump ha afirmado que «no hay vuelta atrás» respecto a la postura estadounidense sobre Groenlandia, defendiendo la preponderancia de Washington en la región ártica. Antes de viajar a Suiza, compartió mensajes intercambiados con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y el presidente francés Emmanuel Macron, donde Macron señaló que aunque están alineados en varios temas, «no entiende lo que está haciendo en Groenlandia».
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha calificado los nuevos aranceles como «amenazas» y «chantajes». Otros líderes europeos, como el primer ministro británico Keir Starmer, han pedido un enfoque calmado y dialogante para abordar la crisis.
En el Foro Económico Mundial, Macron solicitó el «desmantelamiento» de los aranceles de Estados Unidos, ya que podrían debilitar a Europa. También sugirió que Europa podría aplicar su mecanismo anticoerción contra Washington, lo que sería una medida inédita en las relaciones transatlánticas. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado que la UE dará una respuesta «firme, unida y proporcionada».
El primer ministro belga, Bart De Wever, ha advertido que resulta «prácticamente imposible» imponer aranceles solo a ciertas naciones sin afectar a la UE en su conjunto
La situación se agrava con la posible intensificación a una guerra comercial si Estados Unidos no retira los aranceles. Mientras tanto, los líderes de la UE se reunirán en una cumbre extraordinaria en Bruselas para discutir su estrategia de respuesta, lo que podría marcar un punto de inflexión en las relaciones entre Europa y Estados Unidos.


