Durante el Foro Económico Mundial en Davos, el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, hizo un llamado a acelerar las inversiones en redes eléctricas, destacando su importancia como un «vector de liderazgo y competitividad mundial». Según Galán, la electrificación «es imparable», ya que aplicaciones como centros de datos, vehículos eléctricos y bombas de calor dependen cada vez más de la electricidad. Se espera que la demanda global crezca un 50% para 2035 y se duplique para 2050, lo que requerirá una «triplicación de la inversión en redes eléctricas, un refuerzo en la generación limpia y seguridad regulatoria para los inversores».
Galán subrayó que las redes eléctricas son la columna vertebral del sistema, y advirtió que, tras fuertes inversiones en capacidad de generación, se necesitan redes capaces de absorber y distribuir energía de manera «segura y competitiva». La falta de redes e interconexiones suficientes limitaría los avances en electrificación.
En este contexto, Galán celebró el reciente ‘European Grid Package’ de la Comisión Europea, elogió su enfoque en las redes y solicitó la priorización de proyectos críticos, así como agilización de permisos y remuneraciones adecuadas. Además, destacó el compromiso de Estados Unidos, donde estados como Nueva York planean triplicar inversiones en líneas de transporte y distribución.
Galán también expresó que la seguridad energética está intrínsecamente ligada a la seguridad nacional y pidió pragmatismo tecnológico, sugiriendo que cada país debe aprovechar sus recursos naturales: «sol donde hay sol, viento donde hay viento». Iberdrola, con 125 años de experiencia, ha demostrado, gracias a su visión y ambición, ser capaz de alcanzar las metas propuestas en el sector energético.
Iberdrola tiene previstas para los próximos cuatro años inversiones cercanas a los 60.000 millones de euros, de los cuales más de dos terceras partes irán destinados precisamente al sector de las redes eléctricas
La apuesta estratégica de hace más de dos décadas por las redes, las renovables y el almacenamiento permitió a Iberdrola expandirse significativamente, consolidándose como la mayor eléctrica de Europa por capitalización y una de las mayores a nivel mundial. Galán reafirma que se necesitan marcos estables, predecibles e incentivadores para llevar a cabo estas ambiciosas inversiones.


