Las energías eólica y solar han superado a los combustibles fósiles en la generación de electricidad en la Unión Europea (UE) por primera vez en 2025, según un informe publicado por el ‘think tank’ británico Ember. Estas fuentes renovables alcanzaron un récord del 30% de la generación eléctrica, frente al 29% de los combustibles fósiles. Este avance es especialmente significativo en España, donde las energías eólica y solar juntas representaron el 42% de la electricidad generada.
Beatrice Petrovich, autora del informe, señaló que este logro «demuestra lo rápido que la UE está avanzando hacia un sistema energético respaldado por las energías eólica y solar». La transición hacia la energía limpia se ha acelerado en 2025, pese a un incremento del 8% en la generación de electricidad a gas debido a la reducción de la producción hidroeléctrica. Este aumento del gas ha elevado los costes de importación, afectando a la factura de la UE en 32.000 millones de euros, un 16% más que el año previo.
La próxima prioridad de la UE debería ser reducir seriamente la dependencia del gas caro e importado
La energía solar ha experimentado un crecimiento continuo, alcanzando un 13% de la electricidad total de la UE, superando incluso la generación por carbón e hidroeléctrica. Hungría, Chipre, Grecia, España y los Países Bajos han visto un incremento significativo en su capacidad de generación solar, sumando a los avances generales en energía renovable.
En España, la generación de electricidad a gas aumentó un 19% comparado con años anteriores, aunque se mantuvo un 28% por debajo de su pico en 2022. Este cambio se debe en parte al mayor uso de centrales de gas para servicios de red, un fenómeno que los analistas de Ember, como Wilmar Suárez, consideran temporal. Se espera que las energías renovables tomen un control más activo en los servicios de red a partir de 2026, reduciendo así la dependencia de las centrales de gas.
Las alternativas limpias pueden limitar el uso de centrales de gas para servicios de red
Este cambio estructural que ha permitido que las energías renovables proporcionen casi la mitad de la electricidad en la UE (48%) demuestra una marcada tendencia en la transición energética, caracterizada por un descenso del uso de combustibles fósiles y un aumento sostenido de la energía eólica y solar.

