El Índice de Gestores de Compras (PMI, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos experimentó un ligero incremento en enero, alcanzando los 52,8 puntos, ligeramente por encima de los 52,7 puntos de diciembre, según un informe provisional publicado por S&P Global. Este aumento, aunque presente, sigue manteniéndose en niveles «moderados» comparado con el ritmo observado durante la segunda mitad del año anterior.
El crecimiento en la industria manufacturera logró superar al del sector servicios durante este período. Sin embargo, la encuesta de enero revela que el aumento en la cartera de pedidos se ha ralentizado en ambas áreas debido a la caída de las exportaciones. Esto ha resultado en un estancamiento de las cifras de empleo, que apenas presentaron variación alguna.
La constante preocupación por la coyuntura política y los precios continúa afectando las perspectivas de crecimiento económico
Pese a un ligero retroceso, la confianza en las perspectivas económicas a un año vista se mantiene «positiva». Aun así, S&P Global señala que las esperanzas de un crecimiento económico sostenido se han visto contrarrestadas por la incertidumbre política y las preocupaciones por los precios.
En la industria, los aranceles han intensificado la presión sobre los precios, mientras que en el sector servicios, la alta competencia ha ayudado a atenuar la inflación. Este contexto parece apuntar a un crecimiento anualizado del PIB del 1,5% para diciembre y enero. Sin embargo, según Chris Williamson, economista jefe del área de empresas de S&P Global Market Intelligence, la combinación de factores negativos podría provocar un desempeño decepcionante en el PIB del primer trimestre.
Por su parte, el índice del sector industrial mejoró marcadamente, avanzando de 53,6 a 54,8 puntos, mientras que el PMI de servicios permaneció estable en los 52,5 puntos. Este repunte industrial supone su mejor resultado en cinco meses. No obstante, la creación de empleo sigue siendo un desafío, con cifras que continúan prácticamente estancadas, reflejando precauciones empresariales en un entorno marcado por la incertidumbre, la baja demanda y los altos costes.
