Renfe ha asegurado su pronta reacción ante el trágico accidente ferroviario de Adamuz, Córdoba, en el que fallecieron 45 personas. Según la operadora, el accidente fue reportado «inmediatamente de que se produjera», y las autoridades sanitarias fueron notificadas sin demora. El registro de llamadas revela cómo se sucedieron los acontecimientos en los primeros minutos tras el suceso.
La primera llamada ocurrió a las 19:46:24 horas. La interventora del tren Alvia 2384 contactó para reportar un «accidente grande», detallando que había sufrido un golpe en la cabeza y había perdido el conocimiento. Durante esta comunicación, expresó desorientación acerca de la ubicación del tren. Desde la mesa comercial Sur – Centro de Gestión de Operaciones (CGO) se le pidió calma y se le solicitó un momento para gestionar la incidencia, verificando primero la información del tren.
Pocos minutos después, a las 19:48:05, la misma interventora volvió a llamar, insistiendo en la gravedad del accidente. En ese momento, la mesa comercial Sur-CGO informó que se estaba gestionando la asistencia de sanitarios, aunque aún no había información clara sobre el maquinista del Alvia. Renfe especifica que la interventora, a pesar de su estado de conmoción, continuó alertando sobre la seriedad del accidente.
A las 19:50:46, se confirmó que el tren se encontraba en Adamuz, Córdoba, y que los pasajeros habían roto los cristales para abandonar el tren
, mientras la intervención de los servicios de emergencia seguía en curso.
Renfe también intentó contactar con el maquinista, quien lamentablemente falleció en el accidente. A las 20:01:20 horas, el Centro de Coordinación Nacional de Seguridad y Emergencias de Renfe (CECON) conectó al 112 Madrid con el Centro de Autoprotección y Seguridad Nacional 24 Horas (CASH24) de Adif. Durante esta conferencia, se informó sobre el descarrilamiento del tren en los cambios de la vía 1 de la estación de Adamuz y que un tren en la vía contigua había resultado afectado, ocasionando más heridos.
