La compañía petrolera húngara MOL ha anunciado un avance significativo en sus transacciones comerciales al conseguir que la empresa rusa Gazprom acepte vender una parte mayoritaria de sus activos en la compañía energética serbia NIS. Este movimiento pretende que Estados Unidos levante la amenaza de sanciones impuesta sobre la NIS, lo que suponía un problema crucial para la economía de Serbia.
El Gobierno serbio había estado solicitando a Estados Unidos el aplazamiento de sanciones adicionales, impuestas inicialmente en enero de 2025. Estas sanciones identificaban a NIS como parte de la infraestructura energética estratégica de Rusia en Europa. Desde entonces, Washington emitió múltiple exenciones provisionales, siendo la última válida hasta el 23 de enero.
El 19 de enero, la ministra de Minería y Energía de Serbia, Dubravka Djedovic Handanovic, anunció que MOL asumiría el control del 56,15 por ciento de NIS, que hasta entonces estaba bajo el control de Gazprom y otros inversionistas rusos. Gyorgy Bacsa, director de Estrategia de MOL, confirmó que el vendedor aceptó la oferta.
El acuerdo con MOL ayudará a desbloquear las amenazas de sanciones que pesaban sobre la economía serbia.
Ambas partes están ultimando los términos de la transacción, con la expectativa de que el acuerdo de compra detallado se firme a finales de marzo de 2026. Posteriormente, se llevará a cabo el proceso de cierre de la transacción. Adicionalmente, MOL ha firmado un memorando con el Gobierno de Serbia que confirma el apoyo a la entrada de MOL, estableciéndose diversas modalidades de dicho apoyo.
Este acuerdo marco se formalizará en un futuro acuerdo interestatal entre Hungría y Serbia. Además, el Gobierno serbio incrementará su participación en NIS en cinco puntos porcentuales, adquiriendo más derechos de voto y un papel más relevante que el previsto en la privatización realizada en 2008.
Este incremento en la participación del gobierno serbio en NIS otorga al país una posición más fuerte en la empresa.


