En una declaración que promete reconfigurar el sector energético venezolano, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha anunciado la firma de un contrato histórico para la exportación de la primera molécula de gas del país. Este movimiento se enmarca dentro de los planes oficiales para transformar a Venezuela en una potencia gasífera, además de su tradicional rol como productor de petróleo.
Durante un acto celebrado en la refinería de Puerto La Cruz, ubicada en el estado de Anzoátegui, Rodríguez detalló las intenciones del Gobierno de incrementar tanto la producción como la exportación de gas. De esta manera, el país busca mantener los principios de soberanía energética, instaurados por el fallecido expresidente Hugo Chávez.
“Venezuela puede ser una potencia gasífera, manteniendo los principios intocables e intactos de soberanía energética”, afirmó la presidenta encargada.
Rodríguez destacó que las reservas de petróleo y gas del país deben convertirse en “felicidad, desarrollo, prosperidad y esperanza para el pueblo venezolano”. En este sentido, el Gobierno ha solicitado a la Asamblea Nacional que permita que los recursos del subsuelo sean explotados para el beneficio económico y social de Venezuela.
Este anuncio llega poco después de que el Ejecutivo venezolano informara sobre un contrato de comercialización de gas licuado. Además, el Parlamento aprobó recientemente en primera lectura una reforma de la ley de hidrocarburos, una medida que abre la puerta al sector privado para la explotación petrolera. Este cambio legislativo surge en el contexto de un acercamiento político con Estados Unidos.
La capacidad de convertir sus reservas de energía en prosperidad para su población podría significar un cambio significativo en la situación económica de Venezuela. No obstante, la implementación de estas reformas y su aceptación en el ámbito internacional siguen siendo factores determinantes.
