Morningstar DBRS ha emitido un informe crucial que destaca la importancia de una «recuperación significativa» de la inversión privada en España para mantener el ritmo de crecimiento que ha posicionado al país como una de las economías más dinámicas de la zona euro. Bajo el título «Spain Economy: Private Investment Key to Sustain Strong Growth», el informe subraya que España ha superado consistentemente la media del área del euro en los últimos cinco años gracias a diversos factores estructurales y cíclicos.
El desafío de la inversión privada
España, que mantiene un ráting ‘A’ (high) con tendencia ‘estable’, ha dependido principalmente del sector público para el impulso inversor, potenciado por los fondos europeos de recuperación. En contraste, la inversión de las empresas no financieras ha crecido a un ritmo mucho más moderado. Según datos de Morningstar DBRS, entre 2019 y el tercer trimestre de 2025, la inversión pública aumentó un 72%, mientras que la inversión corporativa solo ascendió un 16%.
El retraso en la inversión privada se ha convertido en un «desafío estructural» que contribuye a la brecha de productividad con la media del área del euro
, destacando que el PIB per cápita estimado para 2025 será de aproximadamente 28.500 euros, lo que constituye el 75% del promedio europeo.
DBRS subraya que incrementar la inversión privada es crucial para abordar problemas como la escasez de viviendas y el bajo impacto de los sectores de mayor valor añadido. España enfrenta un déficit de entre 700.000 y 750.000 viviendas, además de un considerable incremento en el coste de la vivienda, que ha subido más de un 45% en comparación con un aumento de solo 4,6% en los salarios reales.
Impacto en la competitividad e inversión
El informe también advierte sobre el incremento de los costes laborales unitarios, que han crecido un 3,7% anual desde 2022, en contraste con un mínimo avance del 0,8% en la productividad. Este desajuste podría afectar la competitividad y desincentivar nuevas inversiones. Además, el aumento del coste de vida complica la atracción de trabajadores, a pesar de los 3,2 millones de migrantes netos desde 2018.
Por otro lado, DBRS identifica ciertas señales positivas como la mejora de condiciones financieras tras la moderación de la inflación. La expansión del crédito al sector privado, que creció un 4,5% interanual a junio de 2025, junto con el dinamismo de sectores de alto valor añadido como los servicios profesionales, tecnológicos, financieros, y de comunicación, son aspectos destacados.
La consolidación de la inversión en sectores de mayor valor añadido y corregir el retraso de la inversión privada frente a la pública serán clave para el crecimiento económico sostenido
, según Morningstar DBRS. El informe resalta que aunque el Fondo Monetario Internacional prevé una moderación del crecimiento económico de España al 1,6% al final de la década, tras tasas del 3,5% en 2024 y del 2,9% en 2025, la mejora del esfuerzo inversor privado será determinante para mantener un diferencial positivo frente a la zona euro.
