El secretario general de CCOO, Unai Sordo, y el de UGT, Pepe Álvarez, han expresado su preocupación por la falta de concreción en la propuesta de incentivo fiscal del Ministerio de Trabajo, destinada a atraer a la CEOE al acuerdo sobre el salario mínimo interprofesional (SMI) de 2026. Ambos sindicalistas han urgido a concluir la mesa de negociación, afirmando que «este chicle no da mucho más de sí».
El Ministerio de Trabajo ha ofrecido un incentivo fiscal condicionado a las empresas que más se vean afectadas por el SMI, el cual se mantendría solo si se cumplen ciertas condiciones, como el mantenimiento del empleo y el incremento de los salarios más bajos en sus plantillas. Sin embargo, la propuesta aún no se ha presentado por escrito, lo que ha generado incertidumbre en los sindicatos.
En una rueda de prensa, Álvarez ha señalado: «Cuando tengamos un papel, hablaremos». Ha añadido que el Ministerio ha interrumpido reuniones para introducir «elementos que podría ser que a la patronal le pudiera hacer gracia». A pesar del escepticismo, Álvarez considera razonable ofrecer beneficios fiscales a empresas que paguen salarios por encima del SMI, pero insiste en que estos beneficios no deben extenderse a quienes paguen por debajo del mínimo.
No se puede mantener porque la contratación pública tiene que, en todo caso, poder actualizarse de acuerdo con los costes, que van creciendo en la duración de los contratos, de manera racional y razonable
Unai Sordo ha expresado su descontento con la situación actual del impuesto de sociedades, calificándolo de «bastante trinchado», debido a las bonificaciones y exenciones existentes. «Nos preocupa que, en un contexto económico favorable, el impuesto de sociedades no recupere sus niveles de recaudación anteriores», ha declarado Sordo, quien también cuestiona la falta de compromiso de la CEOE con el acuerdo tripartito.
Sordo ha finalizado señalando que el objetivo gubernamental parece ser fortalecer un posible acuerdo tripartito: «Eso me parece bien». Sin embargo, ha criticado la actitud de la CEOE y su «huida» de cualquier compromiso en materia de salario mínimo, acusando a la patronal de evitar el acuerdo tripartito.
Llevamos un periodo demasiado largo de tiempo de negociaciones, en un tema que se debería de haber zanjado de manera mucho más rápida
Tanto Sordo como Álvarez han reiterado su urgencia por cerrar las negociaciones, convencidos de que se ha perdido ya demasiado tiempo en este proceso. La presión sobre la mesa de negociación sigue aumentando mientras se espera una propuesta escrita concreta por parte del Ministerio de Trabajo.
