Este lunes 26 de enero marcó un hito en la historia de la movilidad en España: por primera vez, un coche autónomo comenzó a circular de manera pública. Tesla inauguró las primeras pruebas abiertas al público de su sistema Full Self-Driving (Supervised), un avance tecnológico que combina inteligencia artificial, sensores de alta precisión y sofisticadas redes neuronales para ofrecer una conducción asistida de nivel 2+, según la clasificación de la Society of Automotive Engineers (SAE). Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Málaga fueron las ciudades elegidas para acoger estas sesiones, que se prolongarán hasta el próximo 30 de abril, permitiendo a cualquier conductor interesado experimentar de primera mano cómo un vehículo puede gestionar situaciones complejas en tiempo real.
Durante estas pruebas, los usuarios pueden comprobar cómo el coche realiza tareas que tradicionalmente generan estrés al volante, como incorporaciones, giros sin protección, circulación por rotondas, desvíos, tránsito por calles estrechas y curvas, y maniobras de estacionamiento. Según Tesla, el sistema está diseñado para interactuar con otros vehículos, peatones y la señalización de manera autónoma, adaptando la velocidad y los movimientos del coche a las condiciones del tráfico. Sin embargo, aún es necesario que un conductor permanezca atento, con las manos en el volante, para intervenir en caso de que el sistema requiera supervisión, garantizando así un equilibrio entre autonomía y seguridad.
Este hito no llega de manera improvisada. El software de Tesla ha acumulado más de 11.000 kilómetros de pruebas en carreteras de todo el mundo, lo que equivale aproximadamente a un viaje de Madrid a Pekín, y se ha probado extensamente en países europeos como Francia, Italia, Alemania, Dinamarca, Croacia y Hungría. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha autorizado estas pruebas controladas, permitiendo que los conductores españoles puedan experimentar de primera mano las capacidades del sistema antes de que se regule su uso generalizado.
El sistema Full Self-Driving (Supervised) está disponible actualmente para los clientes que adquieran un Tesla, con un coste de 7.500 euros. Se ofrece como parte de la configuración de máxima autonomía del vehículo, que incluye un paquete completo de asistencias a la conducción. Aunque la tecnología está lista para circular, su uso en carreteras españolas todavía depende de la aprobación de una normativa específica, así como del desarrollo de un marco regulatorio común a nivel europeo, actualmente en debate en Bruselas.
En otros países fuera de Europa, el FSD se utiliza de manera regular. Estados Unidos, Canadá, China, Australia y México permiten que los conductores activen este nivel de autonomía bajo supervisión. Además, Tesla ha anunciado que, a partir del 14 de febrero, la función pasará a un modelo de suscripción, siguiendo la lógica de servicios digitales como los smartphones o las plataformas de streaming. Por el momento, esta modalidad no afectará a los usuarios europeos, que podrán seguir adquiriéndola como opción dentro del vehículo.
El interés por esta tecnología en España se refleja en eventos anteriores. En julio del año pasado, Tesla realizó una demostración de su sistema de conducción autónoma supervisada en las calles de Madrid, mostrando a un Model 3 circulando por la Puerta de Alcalá, la Fuente de Cibeles, bordeando el Parque del Retiro y transitando por los barrios más concurridos de la capital. El vídeo, compartido en redes sociales, evidenció la precisión y capacidad de la tecnología para integrarse en entornos urbanos complejos.
Así, España se suma al grupo de países que empiezan a explorar de manera práctica el futuro de la movilidad autónoma, donde el coche deja de ser solo un instrumento de transporte y se convierte en un sistema inteligente capaz de asistir al conductor en tareas que hasta ahora requerían atención constante. Aunque todavía queda un camino por recorrer en términos de regulación y adopción masiva, la llegada del coche autónomo al público general representa un paso decisivo hacia una conducción más segura, eficiente y tecnológica en las carreteras españolas.
BYD triplica ventas en Europa y se acerca a Tesla en el mercado de coches eléctricos en 2025
