Las acciones de Carvana, la plataforma de comercio electrónico reconocida por sus innovadoras máquinas expendedoras de coches, han experimentado una caída abrupta en la Bolsa de Nueva York. Este desplome supera el 19% tras la publicación de un informe del fondo bajista Gotham City Research. Este fondo acusa a Carvana de llevar a cabo irregularidades contables.
El informe presentado por Gotham, que en el pasado apuntó contra empresas como Grifols y Gowex, destaca que Carvana infló sus ganancias en más de 1.000 millones de dólares (837,9 millones de euros) durante el ejercicio fiscal 2023/2024. La sorpresa y preocupación en el mercado fueron inmediatas, reflejadas en la caída inicial del 12% en el valor de sus títulos poco después de conocer la noticia, terminando en una caída más significativa del 19,41% a las 19:30 hora peninsular española, fijando el precio de las acciones en 385 dólares (322,58 euros).
La alegación central del informe indica que los ingresos de Carvana dependen en exceso de empresas vinculadas directamente a ella. Según el documento, Carvana habría afirmado que 20% de su Ebitda ajustado, equivalente a 325 millones de dólares (272,3 millones de euros), provenían de estas firmas. Sin embargo, Gotham propone que esta dependencia fue entre 2,2 y 3,5 veces mayor a lo declarado.
Una de las empresas señaladas es DriveTime, dedicada a conceder créditos para automóviles a compradores con perfiles de alto riesgo. Esta entidad, fundada por Ernest García III, hijo del fundador de Carvana, Ernest García II, es clave en el entramado que Gotham critica, sugiriendo que sin sus apoyos financieros, las ganancias de Carvana se verían seriamente afectadas y su Ebitda ajustado no sería suficiente para cubrir los gastos por intereses.
Gotham City Research anticipa que este escándalo no solo retrasará la publicación de los resultados anuales de 2025 de Carvana, sino que también podría motivar la dimisión de su auditor, Grant Thornton. Estos desafíos inminentes ponen en tela de juicio la viabilidad financiera de la empresa y dejan a inversores y analistas atentos a cómo Carvana maneja esta crisis.


