Las patronales CEOE y Cepyme han expresado su rechazo a la reciente subida del salario mínimo interprofesional (SMI), refiriéndose a esta medida como una «trampa» dado que, según afirman, el Ministerio de Trabajo ha acordado con los sindicatos que los complementos salariales no se compensen ni absorban, lo cual consideran que «quiebra» la negociación colectiva.
A través de un comunicado, ambas organizaciones han denunciado una falta de respeto y un desprecio «sin precedentes» hacia el diálogo social. Subrayan que la subida del SMI, acordada este jueves entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos, ha ignorado el Estatuto de los Trabajadores, llevando a un incremento potencial de costos que podría asfixiar a muchas empresas.
La CEOE argumenta que el proceso careció de los mínimos de consulta necesarios que exige el diálogo social, debido a la ausencia de propuestas firmes en la mesa de negociación y a una «descoordinación y conflicto» entre ministerios que, aseguran, es inusual.
Una subida que parece que estaba diseñada para intentar jugar en general con los autónomos y con las empresas
, ha afirmado Lorenzo Amor, presidente de ATA. Considera la propuesta «inasumible» y «desproporcionada» para los trabajadores autónomos y acusa al Ministerio de Trabajo de mantener un juego perjudicial para estos sectores.
Incentivo fiscal sin abordar
Paralelamente, las patronales han expresado su disconformidad con el incentivo fiscal propuesto por el Ministerio de Hacienda. Califican esta propuesta de «fórmula trilera» diseñada para sustituir la indexación a los contratos públicos mediante una reducción en la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Argumentan que las condiciones son «inalcanzables» y que dejaría a la mayoría de las empresas fuera de su alcance.
El Ministerio de Trabajo ha decidido no someter la propuesta de Hacienda a la mesa de diálogo social por considerar que era una pérdida de tiempo
, afirmó Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo. Explicó que esta medida no fue tratada debido a las críticas de la patronal y aclaró que Trabajo aboga por indexar el SMI a los contratos públicos, una opción que sigue en debate.
