SpaceX, la innovadora compañía de tecnología aeroespacial liderada por Elon Musk, ha dado un paso significativo hacia el futuro de la inteligencia artificial (IA) y la conectividad espacial. La empresa ha presentado una ambiciosa solicitud a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos para lanzar un millón de satélites, creando así una vasta constelación que no solo proporcionará conexión a internet, sino que impulsará las capacidades de procesamiento para la IA.
La propuesta presentada destaca un objetivo crucial: afrontar el crecimiento explosivo de la demanda de procesamiento de datos impulsada por la IA. Actualmente, las necesidades superan las capacidades terrestres, lo que lleva a SpaceX a buscar soluciones orbitales más innovadoras. Los satélites se colocarán en órbita terrestre baja (LEO) y se comunicarán entre ellos mediante láseres, permitiendo una amplia capacidad de procesamiento y conexión de datos.
SpaceX ya cuenta con un considerable red de satélites en órbita y tiene planes para aumentar esta cifra a 15.000 para 2031. Este avance se ve respaldado por la autorización de la FCC a principios de año para el despliegue de 7.500 satélites Starlink Gen2 adicionales. La nueva solicitud, sin embargo, amplía las metas de la compañía a un sistema muchísimo más extenso de hasta un millón de satélites.
Los nuevos satélites están concebidos para operar en capas orbitales bajas de hasta 50 kilómetros y serán alimentados por energía solar, detalle resaltado por la empresa como una solución eficiente y sostenible al creciente consumo de energía de la IA. Además, SpaceX ha asegurado que planificará un diseño que evite conflictos con otras constelaciones de satélites.
SpaceX está diseñando su sistema de satélites para dar cabida al crecimiento explosivo de la demanda de datos impulsado por la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la computación periférica (‘edge computing’)
Con más de 9.600 satélites en órbita actualmente, según datos de Jonathan’s Space Pages, SpaceX lidera el camino hacia una infraestructura espacial que puede revolucionar el procesamiento de datos y la conectividad global. La compañía apuesta por los centros de datos orbitales, viéndolos como la forma más eficiente de satisfacer la demanda de potencia en la era de la IA.
