El pasado lunes, el director del Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina (Indec), Marco Lavagna, presentó formalmente su renuncia. Esta decisión se produce tras el reconocimiento del Banco Central de la República de Argentina (BCRA) sobre las consecuencias que el nuevo modelo del Índice de Precios al Consumo (IPC) podría haber tenido en la medición de la inflación.
Un revuelo en la política monetaria argentina
Una portavoz del Indec, citada por la emisora Radio Mitre, dio a conocer que Lavagna comunicó su renuncia dentro del propio Instituto. La dimisión llega ocho días antes de que se publique el nuevo IPC, programado para el próximo 10 de febrero. En respuesta a esta salida inesperada, fuentes de la Presidencia argentina han señalado que, por el momento, Pedro Lines asumirá el cargo de director técnico del Indec.
El Indec llevaba meses con el nuevo IPC listo, pero su implementación fue aparentemente retrasada por Lavagna para no influir en las recientes elecciones
El BCRA reveló en su reciente Informe de Política Monetaria que la implementación del nuevo IPC habría mostrado un incremento en los índices de inflación, afectado por el aumento en los precios de servicios públicos, alquileres y otros gastos. Este reconocimiento por parte del Banco Central surgió el viernes anterior a la renuncia de Lavagna.
Polémicas previas y una gestión cuestionada
La gestión de Lavagna también ha sido objeto de críticas por la forma en que han sido manejados los datos de pobreza. Economista de profesión, Lavagna asumió la dirección del Indec el 30 de diciembre de 2019 durante el mandato del presidente Alberto Fernández y continuó en el cargo bajo la presidencia de Javier Milei. Sin embargo, los recientes eventos subrayan las tensiones dentro de las estructuras gubernamentales en torno a la percepción y gestión de la inflación en Argentina.


