El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés del euro sin cambios por quinta reunión consecutiva, a pesar del reciente fortalecimiento de la moneda europea frente al dólar. La apreciación del euro, que alcanzó máximos no vistos desde 2021, ha suscitado especulaciones sobre una posible rebaja en el precio del dinero en la eurozona. Sin embargo, el BCE ha optado por mantener su tasa de depósito en el 2%.
El consenso de los analistas indica que la narrativa del BCE no se verá alterada, incluso después de que el euro superara los 1,20 dólares por primera vez en cuatro años. Estos analistas anticipan que Christine Lagarde, presidenta del BCE, centrará su rueda de prensa en el seguimiento del mercado de divisas y en la inflación, la cual se situó en el 1.9% al finalizar 2025, un nivel inferior al objetivo del BCE.
Nomura ha señalado que el BCE continuará enfatizando su dependencia de los datos, con un enfoque de reunión por reunión. Lagarde probablemente destacará la resiliencia del BCE ante la incertidumbre causada por la política estadounidense. Aunque se espera que se le pregunte sobre el cruce EUR/USD tras su ascenso a 1,20 dólares, Lagarde subrayará que el objetivo del BCE no es el tipo de cambio.
Martin Wolburg, economista sénior de Generali AM, sugiere que, a pesar de las especulaciones generadas por la subida del euro, Lagarde mantendrá una postura cautelosa y dependiente de los datos. La persistente apreciación del euro podría justificar una revisión de los tipos de interés oficiales por debajo del 2%.
Ulrike Kastens, economista senior de DWS, sostiene que «no existe necesidad de que el BCE ajuste su orientación de política monetaria» a pesar de la reciente fortaleza del euro
En ese sentido, Sergio Ávila, analista senior de IG, opina que cualquier respuesta al fortalecimiento del euro sería «prematura» antes de la reunión del BCE. Ávila considera que el BCE reacciona más a la persistencia y al impacto en las previsiones que a los niveles alcanzados en el corto plazo. Es probable que, si el cruce del euro por encima de 1,20 dólares se consolida, el BCE lo considere en la reunión de marzo.
Carsten Brzeski, de ING Research, afirma que la apreciación del euro complica la recuperación de la industria y el crecimiento, pero no será suficiente para que el BCE cambie de rumbo. Sin embargo, si esta tendencia continúa, podría aumentar la probabilidad de un recorte de tipos en marzo.
Bank of America anticipa que Lagarde señalará el incremento de la incertidumbre y aunque esperan un recorte de la política monetaria en marzo, reconocen que su convicción se está desvaneciendo
En conclusión, el BCE se enfrenta a múltiples retos, con la fortaleza del euro y los precios de la energía actuando como factores de presión sobre la inflación a medio plazo, en un entorno de incertidumbre que no favorece el crecimiento de la eurozona.
