Actualidad

Elon Musk fusiona sus apuestas más ambiciosas: SpaceX integra xAI y Tesla gira hacia la robótica

Musk compacta su imperio en torno a la IA: espacio, datos y robots, en una sola dirección

Por Marta Díaz de Santos

SpaceX ha anunciado la adquisición de xAI, la empresa de inteligencia artificial fundada por Elon Musk, en una operación histórica valorada en 1,25 billones de dólares que unifica el negocio espacial con la IA y allana el camino para una posible salida a bolsa monumental. Al mismo tiempo, Tesla ha confirmado que dejará de producir sus modelos Model S y Model X para redirigir su capacidad industrial hacia la fabricación de robots humanoides y sistemas autónomos, marcando un giro radical en sus prioridades estratégicas.

En el comunicado conjunto sobre la operación, SpaceX detalló que la adquisición de xAI, responsable del chatbot Grok y de la integración de la plataforma X, busca crear un motor de innovación verticalmente integrado que combine capacidades de inteligencia artificial, telecomunicaciones satelitales y tecnología espacial avanzada. Bajo los términos pactados, los accionistas de xAI recibirán acciones de SpaceX a un tipo de canje específico, consolidando así ambas empresas bajo un mismo paraguas tecnológico.

El valor asignado a la transacción sitúa a SpaceX en aproximadamente 1 billón de dólares y a xAI en 250 mil millones, superando en escala muchas de las fusiones corporativas del pasado reciente y posicionando a la nueva entidad conjunta para competir con gigantes de la IA como Google, Meta, Amazon-Anthropic y OpenAI. La decisión se enmarca además en los planes de SpaceX de posible oferta pública inicial en 2026, con analistas estimando que la valoración podría exceder este umbral conforme aumenten las capacidades y los productos integrados del grupo.

El propio Musk ha defendido que las infraestructuras terrestres actuales no pueden sostener la creciente demanda de energía y refrigeración que exige el entrenamiento de modelos de IA, por lo que su estrategia contempla incluso la utilización de satélites y centros de datos orbitales alimentados por energía solar como alternativa sostenible y escalable para operaciones de datos de gran volumen.

Paralelamente, en Tesla, Musk ha llevado a cabo un ajuste de rumbo igualmente notable. La compañía ha anunciado que cesará la producción de sus dos modelos más icónicos -el Model S y el Model X- en el segundo trimestre de 2026. Estos vehículos, que durante años representaron la cara más lujosa y tecnológica de la marca, verán su producción finalizada para liberar espacio físico y recursos en la planta de Fremont (California), que serán destinados a la fabricación de robots humanoides Optimus y a tecnologías de conducción autónoma.

El anuncio, hecho durante la presentación de resultados financieros, subraya cómo Tesla se está alejando gradualmente del papel de fabricante tradicional de automóviles eléctricos para convertirse en una empresa centrada en robótica avanzada, inteligencia artificial y movilidad autónoma. Musk ha señalado que esta transición pretende posicionar a Tesla como un referente más allá de los vehículos eléctricos, con el robot humanoide Optimus como uno de los pilares de futuro de la marca.

La retirada de los Model S y Model X, cuyas ventas habían caído significativamente en los últimos años frente a modelos más asequibles como el Model 3 y Model Y, no implica el cierre total de la producción de vehículos eléctricos en Tesla, pero sí marca un cambio de foco estratégico hacia productos y sistemas donde la inteligencia artificial y la robótica juegan un papel central.

Este doble movimiento (la fusión de SpaceX y xAI y el rediseño de Tesla como compañía centrada en IA física) ejemplifica la ambiciosa visión de Musk de crear un ecosistema tecnológico integrado que abarque desde la exploración espacial y los datos a gran escala hasta robots y sistemas autónomos, en un momento en que las industrias tecnológicas se encuentran en plena transformación.

Estos cambios no solo tienen implicaciones financieras, ya que podrían alterar el mapa de inversiones en sectores como la IA, la robótica o el espacio, sino también tecnológicas y culturales, al redefinir el papel de empresas que han sido pioneras en sus respectivos campos. La evolución de estos planes, así como su recepción por parte de los mercados y los reguladores, será determinante para evaluar si esta apuesta se traduce en una nueva etapa de crecimiento sostenido o en desafíos imprevistos para el imperio tecnológico de Musk.

Únete a nuestra Newsletter

A través de nuestra Newsletter con Capital te hacemos llegar lo más importante que ocurre en el mundo de la #economía, los #negocios, las #empresas, etc… Desde las últimas noticias hasta un resumen con toda la información más relevante al final del día, con toda comodidad.