El alcalde de Grazalema (Cádiz), Carlos Javier García, ha advertido este jueves de que la situación en el municipio “sigue siendo muy grave” tras las intensas lluvias en Grazalema, que han dejado casi 600 litros por metro cuadrado en solo un día durante la jornada del miércoles, cuando la localidad se encontraba bajo alerta roja por lluvias. El episodio ha provocado una noche “durísima” para los vecinos de este municipio de la sierra de Cádiz.
En un comunicado difundido por el Ayuntamiento de Grazalema, el alcalde ha pedido evitar los desplazamientos a la localidad y ha señalado que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que las lluvias continúen, con cierta intensidad, al menos hasta el mediodía de este jueves. No obstante, ha precisado que los modelos meteorológicos no anticipan un episodio tan extremo como el registrado el día anterior.
Según datos de la Aemet, el miércoles se acumularon 581,5 litros de lluvia, muy por encima de los 200 litros previstos inicialmente en 24 horas. Además, entre las 00.00 y las 09.30 horas de este jueves ya se han registrado 75 litros adicionales, lo que eleva el acumulado en dos días a más de 600 litros por metro cuadrado. Esta cifra supone casi la mitad de toda la lluvia caída en el mes de enero, cuando se contabilizaron 1.293 litros.
El alcalde ha reconocido que la noche ha sido “especialmente dura” para la población, aunque ha apuntado que, tras el tramo de lluvias más intensas previsto en torno a las 13.00 horas, podría llegar una tregua meteorológica. Mientras tanto, las calles de Grazalema continúan inundadas, ya que el subsuelo se encuentra saturado y es incapaz de absorber más agua.
"Gracias de nuevo a todos mis vecinos por vuestro ejemplar comportamiento, pese al miedo de una situación extrema como la que vivimos", ha expresado.
Respecto a la situación de la presa que abastece a Grazalema, el alcalde ha señalado que las noticias "son buenas" y que las medidas adoptadas el miércoles "han dado un buen resultado", hasta el punto de que la cota de la misma ha bajado, evitándose el riesgo de desborde.
Sobre esto, ha agradecido a los efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME), desplazados ayer a este municipio, por la vigilancia y el monitoreo permanente y "por el éxito" de las medidas adoptadas.
Además, ha informado de que no ha sido necesario aumentar los desalojos en el municipio, donde ayer se produjo la evacuación de más de 60 personas en zonas bajas y próximas a la presa, así como en viviendas que no presentaban condiciones de habitabilidad.
Se ha decidido durante la madrugada la incorporación al Puesto de Mando Avanzado de técnicos especialistas en geología y durante el día se vigilará el comportamiento de todo entorno durante la noche.
Sobre las comunicaciones por carretera, se ha informado de que no se abrirá de forma puntual, como se había establecido días antes, el acceso de la A-372 que une Benamahoma con El Bosque, debido a los desprendimientos que se registraron el miércoles en la vía. En un comunicado, se ha explicado que, aunque se ha trabajado de manera continuada para en labores de limpieza de la calzada y retirada de materiales, "en estos momentos no se puede garantizar la seguridad del paso", por lo que va a permanecer cerrada de manera preventiva.
Según la web de la Dirección General de Tráfico (DGT), consultada por Europa Press, a la carretera de Benamahoma, se suman la CA-9104 desde Zahara de la Sierra y las A-372 y A-2302 que llegan desde Villaluenga, todas ellas cortadas por desprendimientos.
El único acceso habilitado en estos momentos es por la CA-9123, aunque con problemas de conexiones con el resto de carreteras de su entorno, por lo que desde el Ayuntamiento se ha pedido que se eviten los desplazamientos a esta localidad.


