El Banco de Inglaterra ha optado por mantener el tipo de interés de referencia en el 3,75%, a pesar del aumento en la inflación observado al cierre de 2025. Esta decisión refleja una vez más la división en el Comité de Política Monetaria (MPC), donde la votación quedó con cinco miembros a favor de la estabilidad, incluyendo al gobernador Andrew Bailey, frente a cuatro partidarios de una reducción al 3,5%.
En diciembre, la tasa de inflación interanual del Reino Unido alcanzó el 3,4%, marcando un incremento de dos décimas en comparación con noviembre, y rompiendo una racha de cinco meses sin aumentos en el coste de la vida. Aunque la inflación supera el objetivo del 2%, el banco confía en que caerá a ese nivel «a partir de abril», impulsada por la evolución de los precios de la energía.
El riesgo de una mayor persistencia de la inflación ha seguido siendo menos pronunciado
El Banco de Inglaterra afirma que su estrategia monetaria está diseñada para asegurar una inflación del 2% de forma sostenible a medio plazo. A pesar de ello, ha destacado que el carácter restrictivo de su política «ha disminuido». Las próximas decisiones sobre una potencial flexibilización monetaria serán más precisas, condicionadas por las perspectivas futuras de la inflación.
El alcance y el momento de una mayor flexibilización de la política monetaria dependerán de la evolución de las perspectivas de inflación

