El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha defendido que el endurecimiento del registro horario es crucial para consolidar la reducción efectiva de la jornada laboral. Durante una entrevista publicada en El Correo, que ha sido recogida por Europa Press, el ministro enfatizó la necesidad de realizar este cambio de manera «equilibrada» y con «periodos de adaptación» para asegurar que las «mejoras sean sostenibles en el tiempo» sin generar un «coste adicional para las empresas».
El reto de reducir la jornada laboral
Carlos Cuerpo reafirmó su compromiso con la reducción de la jornada laboral semanal a 37,5 horas, a pesar de las discrepancias con la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Según Díaz, «en el Ministerio de Economía siempre tienen un sujeto que les impulsa a una visión en contra de las cosas buenas de nuestro país». No obstante, el ministro optó por no entrar en controversias y subrayó la importancia de implementar el endurecimiento del registro horario de forma armoniosa.
El ministro especificó que el enfoque debe permitir a las empresas, especialmente a las pymes, adaptarse sin incurrir en costos adicionales. “Hacerlo de manera equilibrada, de tal forma que las empresas, sobre todo pensando en nuestras pymes, puedan adaptarse a esta situación», argumentó. Además, destacó que las empresas no siempre buscan ayudas, sino «periodos de adaptación suficientes» para que estas mejoras sean sostenibles a largo plazo.
Impulso compartido para el SMI
“Hemos apoyado a las empresas, compartiendo el coste del incremento del salario mínimo»
, aseguró Carlos Cuerpo, refiriéndose a la exención del IRPF como un claro ejemplo de cómo el gobierno busca dar un «impulso compartido» que beneficie tanto a los trabajadores como a las empresas. A pesar de los ‘comunicados muy críticos con el Gobierno’ emitidos por la patronal, el ministro considera que su relación sigue «muy bien engrasada y con objetivos comunes».
Sobre la modificación de la Ley de desindexación, el ministro aboga por valorar cualquier esfuerzo que mejore la competitividad y las condiciones de las empresas. Esfuerzos que incluyan la reducción de cargas administrativas, mejoras de financiación, capacidad de escala mediante ayudas a la internacionalización y avanzadas plataformas de digitalización, asegurando así «a finales de año» una plataforma única que alivie los costos de interacción con el sector público.
Además, Carlos Cuerpo recordó que el lunes se activará una línea directa de financiación a través del ICO con 750 millones de euros dirigidos a beneficiar a las empresas exportadoras, específicamente para mitigar los efectos de los aranceles de Estados Unidos. Esta línea incluye un componente de 187 millones de transferencias o ayudas directas no reembolsables.
