El Tesoro Público español ha logrado colocar 3.020,3 millones de euros en una reciente subasta de letras, cumpliendo así con el rango medio de lo previsto. Este evento ha captado interés dado que, a pesar de recortar la rentabilidad en las letras a tres meses, decidió elevarla en las letras a nueve meses, según los datos emitidos por el Banco de España.
La demanda de títulos de deuda pública española ha sido significativa, superando los 5.547 millones de euros. Esto es casi el doble de lo que finalmente se adjudicó, lo que evidencia el continuo interés de los inversionistas. Específicamente, el Tesoro adjudicó 1.045,38 millones de euros en letras a tres meses en respuesta a una demanda que superó los 2.121 millones de euros. El interés marginal se estableció en un 1,947%, ligeramente inferior al 1,978% registrado en la emisión previa.
Por otro lado, en la subasta a nueve meses, el Tesoro colocó 1.974,877 millones de euros, frente a una demanda de 3.424,9 millones de euros. En este caso, la rentabilidad marginal ascendió al 2,022%, superando el 2,008% de la emisión anterior.
El Tesoro Público de España tiene programado regresar al mercado de deuda el próximo 19 de febrero con una emisión de bonos y obligaciones del Estado, cerrando así las subastas de febrero. De cara al año 2026, el organismo prevé unas necesidades de financiación de 55.000 millones de euros, cifra que coincide con la de 2025. La estrategia de financiación estará guiada por el buen momento económico que atraviesa España y una gestión financiera responsable.
Para este año, de los 55.000 millones de euros en emisiones netas, 50.000 millones estarán destinados a deuda a medio y largo plazo, mientras que los 5.000 millones restantes se asignarán a letras del Tesoro, replicando las cifras de 2025. En términos de emisiones brutas, se espera alcanzar los 285.693 millones de euros, lo que supone un incremento del 4,2% frente al cierre proyectado de 2025.
En 2025, se logró mantener por quinto año consecutivo una vida media de la deuda española en el entorno de los ocho años, alcanzando específicamente los 7,93 años
En conclusión, estos datos reflejan no solo la confianza de los inversionistas en la deuda pública española, sino también la solidez de la estrategia de financiación llevada a cabo por el Tesoro Público. La estabilidad económica y la responsabilidad presupuestaria continúan siendo factores clave para dirigir estas emisiones de deuda.


