Los líderes de la Unión Europea se reúnen este jueves en un cónclave informal para buscar soluciones que aceleren la competitividad del bloque frente a las crecientes tensiones geopolíticas con Estados Unidos y China. La reunión, que se celebra en el castillo de Alden Biesen en Bélgica, tiene como objetivo reforzar el Mercado Único europeo en un contexto geoeconómico más desafiante.
Fortalecer el Mercado Único es un imperativo estratégico
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó la importancia de esta reunión en su carta de invitación a los líderes europeos. La cita contará con la participación de destacados personajes como los exprimeros ministros italianos Enrico Letta y Mario Draghi, quienes han subrayado la necesidad de reformas estructurales urgentes en sus informes sobre competitividad y productividad en la Unión Europea.
Previo al inicio formal a las 10.00 horas, un grupo reducido de líderes, junto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se reunirá para coordinar enfoques y lograr iniciativas, mandatos y calendarios concretos. No obstante, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, no participará en esta cita previa.
En el actual entorno geopolítico, fortalecer nuestro Mercado Único es, más que nunca, un imperativo estratégico urgente
El panorama internacional ha cambiado significativamente, con tensiones arancelarias y en competencias desleales con Estados Unidos y China respectivamente, lo que ha llevado a algunos líderes europeos a considerar nuevos enfoques para asegurar la competitividad y la independencia del bloque.
La propuesta de avanzar a dos velocidades
Ursula von der Leyen ha planteado la posibilidad de que la Unión Europea avance a diferentes velocidades, si el consenso a 27 no es posible en decisiones clave. Aunque la prioridad es avanzar en bloque, algunas capitales están dispuestas a considerar un mecanismo de cooperación reforzada para acelerar en ciertas áreas.
En este contexto, la preferencia europea podría jugar un papel crucial. Esta estrategia busca priorizar productos ‘Made in Europe’ para fortalecer la base productiva del bloque, pero enfrenta resistencias de países como Alemania e Italia, que temen un proteccionismo excesivo.
Además, el Gobierno español ha mostrado su apoyo a estas propuestas, incluyendo la Europa de varias velocidades y la preferencia por productos fabricados en Europa. Según fuentes de Moncloa, estas medidas buscan avanzar en integración y garantizar condiciones a la inversión extranjera.
